PANTALLAZOS (CRÍTICAS DE BRAGATO Y PIERRE)

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jueves, 12 de noviembre de 2015

EL TERROR DE SHYAMALAN, CINE FRANCÉS Y NACIONAL, JUEVES 12 DE NOVIEMBRE 2015



JUEVES 12 DE NOVIEMBRE DEL 2015.-
Hay siete estrenos de cine este jueves. Entre ellos, la ficción nacional “Cómo funcionan todas las cosas”, de Fernando Salem, presentada en algunos festivales.
LOS HUÉSPEDES
Guión y dirección de M. Night Shyamalan. Con Kathryn Hahn, Olivia Dejogen, Deanna Dunagan, Peter McRobbie, Ed Oxenbould, entre otros. Música de Paul Cantelon. Duración: 94 minutos.
REGULAR. SUSPENSO CON PILOTO AUTOMÁTICO – APUESTA AL ASCO
M.Night Shyamalan es uno de los directores esperados siempre. Desde su “Sexto sentido”, hasta “Unbreakable” y “Sign” o “The village”, su estilo de abordar el género del terror y suspenso es bienvenido. No todas sus producciones han sido exitosas y ha caído en bodrios fenomenales. En este caso, “Los huéspedes” o “The visit”, está a medio camino. El film atrapa pero no es novedoso en su tratamiento narrativo. Tiene, a su favor, un suspenso progresivo perturbador. Pero no mucho más.
Shyamalan utiliza el “found footage”, o filmación con cámara en mano o no estabilizada al estilo de “The Blair Witch Project” que, por momentos, cansa. Y que, desde el film mencionado, es de práctica en los films de suspenso y en ciencia ficción. Da la “falsa” credibilidad de un documental.
La historia gira en torno a dos pequeños, “Rebecca” y “Tylor” cuya mamá,  como “Kathryn”, desea tener un fin de semana con su actual pareja y envía a los niños a la casa de sus padres, dado que, por peleas familiares, no los conocen. Allí están “Doris” y “Peter”, dos abuelos setentones que se acuestan temprano,  a las 9 y 30 de la noche, y que llevan una vida austera y extraña. Salir a buscar algo a la heladera durante la noche es realmente peligroso. La abuela deambula, grita, se desnuda, mientras que, durante el día, el abuelo va temprano hasta un granero desvencijado. Todo es extraño.
Este clima de suspenso, aún con una exageración en la cámara no estabilizada porque los chicos quieren registrar esa “novedad” de conocer a los abuelos, está bien mantenido por Shyamalan, si bien incurre en escenas escatológicas desagradables que solo aportan al asco. El giro brusco en la narración, característica de Shyamalan quien parece seguir a rajatabla la estructura del cuento literario más que el de la novela, nos enfrenta al terror, con “piloto automático”. No hay novedad y sí una búsqueda de los opuestos con lo que se ve y el “soundtrack” elegido, una melodía tradicional de los 40. Nada produce empatía y, en esa búsqueda de reacciones encontradas, hay cierto mérito del director indio. No mucho más.
Elsa Bragato
SENTIMIENTOS QUE CURAN
Guión y dirección de Maya Forbes. Con Mark Ruffalo, Zoe Saldana, Imogene Wolodarsky, Ashley Aufderheide, entre otros. Música de Theodore Shapiro. Duración: 90 minutos.
MUY BUENA. ESPERANZADORA SOBREVIVENCIA FAMILIAR

Basada en una historia real, “Sentimientos que curan” (el título en inglés alude a un oso, "Infinitely Polar Bear” por una característica del personaje de Mark Ruffalo), es un sensible y esperanzador retrato de familia, situado en Boston en 1978. Un padre maníaco-depresivo, “Cameron Stewart”, a cargo de un monumental Mark Ruffalo, trata de recuperar a su esposa “Maggie” (la bella Zoe Saldana, afromericana), asumiendo la responsabilidad de atender a las dos pequeñas hijas, “Amelia” (Imogene Wolodarsky), de piel blanca, y su hermana “Faith” (Ashley Aufderheide), afroamericana como la mamá.

Este padre bipolar tiene una crisis nerviosa que lo deja sin empleo, es internado en un centro de rehabilitación temporario, y su esposa lucha por cubrir los gastos para mantener a la familia. Acepta una beca en New york dejando a sus hijas al cuidado de papá “Cameron” o “Cam”. Es un impredecible intento que dura poco más de un año para superar la débil economía familiar. Y, en el film, se estructura con subtítulos que indican las estaciones del año.

Son muchas las virtudes de esta película de Maya Forbes, desde la inclusión de escenas a modo de películas caseras, el contrapunto existencial entre el padre hiperkinético y sus dos hijas precoces, hasta la progresión ágil del guion pleno de matices y sensibilidad, incluyendo toques de humor dramático. La desocupación laboral de “Cam”, como lo llaman sus hijas, ese aire de libertad en los floridos bosques de un Boston señorial, dan un aire de placidez y alegría a una familia de menguada economía pero que lucha día a día por sobreponerse. Este entorno es una frescura renovadora, dolorosa también, que traspasa la sensibilidad de este padre y sus hijas transformándolos en personajes que nos pegan en el corazón, queribles, enormes en la sensibilidad que nos transmiten: “Maggie” (Saldana), férrea en su afán de progreso para sostener a sus seres queridos; “Cam” (Ruffalo), diligente en las tareas domésticas y en el cuidado de las dos hijas, y éstas, con diálogos espontáneos y frontales con su padre, puntualizándole las excentricidades que, por su estado, hace.

Imogene Wolodarsky es la propia hija de la realizadora Maya Forbes, quien tomó una historia casi personal, dedicándole el film a sus padres. Su papá se llama “Cameron”. Estamos frente a una superlativa actuación de Mark Ruffalo y a tres mujeres que lo secundan bajo una delicada pero segura marcación actoral de Maya Forbes. Un film pleno de sensibilidad.

Carlos Pierre

UN FIN DE SEMANA EN PARÍS (LE WEEK.END)

De Roger Michell. Con Tim broadbent, Lindsay Duncan, Jeff Goldblum, entre otros. Música de Jeremy Sams. Duración: 89 minutos. Año: 2013.-

MUY BUENA. SECRETOS A LA LUZ

Una pareja de profesores británicos, Nick y Meg (Jim Broadbent y Lindsay Duncan), deciden pasar un fin de semana en París, aun estando escasos de dinero, para revivir la luna de miel que disfrutaron tres décadas atrás. No será tan idílico este reencuentro de cuerpos y espíritus, ya sin hijos en la casa y tratando de vivir dignamente.

Se ve la mano de Roger Michell, el realizador exitoso de “Nothing Hill” (1999), en la narración profunda sobre la relación de dos ancianos: las palabras no dichas, las actitudes escondidas, en diálogos amargos a partir del guión de Hanif Kureishi, quien desnuda el snobismo de dos adultos que vivieron el “hippismo” de la década del 60 y que, en sus momentos más divertidos, recurren a chiquilinadas como no pagar en un oneroso restaurante, o bien que Nick se arrodille ante Meg por un instante de sexo. La rutina de esos días, donde los reproches son descarnados, se quiebra por la aparición de un discípulo, encarnado por Jeff Goldblum. Exitoso escritor de best-sellers, tiene fama, dinero y una joven esposa. Es la contracara de los quisquillosos Nick y Meg.

Resulta muy interesante el planteo social e histórico, aunque superficial, que hace Rober Michell al confrontar el estilo de vida de los 60 con la actualidad, incluyendo el jazz aún vigente en aquella época. “Nick” y “Meg” se quieren, se maltratan, y tienen una ironía y desparpajo que, por momentos, no encuadran en el presente. Y aún más atractivos resultan los diálogos, aunque ásperos, entre los protagonistas. Tanto Tim Broadbent como Lindsay Duncan y Jeff Goldblum sostienen con enorme solidez la narración del film, más que disfrutable aún con los enfrentamientos de un matrimonio que lleva años y que está decidido a sobrevivir por amor.

Carlos Pierre

BRISAS HELADAS

Guion y dirección de Gustavo Postiglione. Con María Celia Ferrero, Juan Nemirovsky, Gastón Pauls, Norman Briski, Elli Medeiros, entre otros. Música de Iván Tarabelli y Gustavo Postiglione.

REGULAR. DEL TEATRO AL CINE

Gustavo Postiglione nos asombró con “El asadito”, filmado en las terrazas de Rosario, de donde es oriundo, así como “El cumple”, “La peli” y “Días de mayo” (2009). En el caso de “Brisas heladas”, segunda obra de teatro de su autoría que lleva al cine, maneja los tiempos narrativos de manera discontinua, deambula entre la comedia y el policial, incluye diálogos sobre viejos films, y no desarrolla personajes a cargo de famosos actores (Norman Briski, Gastón Pauls), a los que les da breves parlamentos y, por uno u otro motivo, saca de escena.

La historia se centra en dos hermanos, “Bruno” (Juan Nemirovsky) y “Mabel” (María Celia Ferrero), que se encuentran en la casa del primero en una noche tempestuosa. Hay un bolso que tiene “Mabel” y que es requerido por el dueño de un bar, personaje que interpreta Norman Briski, y va hacia atrás en el tiempo para mostrar un interrogatorio a “Mabel” a cargo de un funcionario policial que encarna Gastón Pauls. La inclusión de la cantante franco-uruguaya Elli Medeiros resulta discordante por su personaje exótico, lejano a la vida marginal de los protagonistas.

En el comienzo del film se ven otros personajes en un gimnasio de boxeo, también discurren sobre técnicas cinematográficas, tomas-secuencias, que dan un planteo inicial de comedia para luego trastocarse en policial. No es ocioso apuntar que Gustavo Postiglione es un destacado profesor en Santa Fe, y que regresa al cine luego de seis años. Y resume en esta película todo su bagaje de conocimientos explicitado en guiones, libros y obras teatrales.

De todas maneras, es un film cuestionador, con una catarata de alusiones a la realización cinematográfica, propia de un realizador de ley, muy personal con una inquieta manera de filmar. Tanto que se da el gusto y la licencia de aparecer al final del relato como el esposo de “Mabel”, junto a su hijo. Muy a lo Hitchcock…

Carlos Pierre

MÁXIMA PRECISIÓN (GOOD KILL)

De Andrew Niccol. Con Ethan Hawke, January Jones, Zeo Kravitz, Bruce Greenwood, entre otros. Música de Christophe Beck. Duración: 102 minutos.

BUENA. SANGRE EN LA CONCIENCIA

La guerra contra el terrorismo permitió desarrollar nuevas formas de aniquilamiento entre seres humanos. Es el tema que encara Andrew Niccol con Ethan Hawke en el rol de un ex aviador de los F-16, ahora encargado de operar, durante ocho horas diarias, ataques con “drones”, devastando al enemigo. Como si se distrajera con un videojuego, apretando un botón rojo o dirigiéndolo.

La película nos indica, al comienzo, que está basada “en un hecho real”, algo que siempre da credibilidad sobre lo que veremos, sin especificarnos cuàl. El relato de Andrew Niccol es conciso, frío, aséptico, como el “nuevo estilo de guerra”, desértico como el mismo refugio de los supuestos terroristas en Afganistán o Yemen: un hombre solo en un cuarto matando terroristas a “control remoto”. La situación de “Tommy Egan” (personaje de Ethan Hawke) sufre una crisis cuando recibe órdenes de la CIA más drásticas y letales. Peleas conyugales, pasea su soledad y su furia en Las Vegas, ciudad cercana a su condado. Desea olvidar los rostros de los que mató que, con los satélites, pudo ver nítidamente antes de apretar el botón rojo y lograr la “good kill” o “buena muerte o asesinato”. La controversia surge: sus colegas, y hasta él mismo, consideran que hay que aniquilar a los terroristas, pero “Egan” siente remordimiento por lo hace aunque lo crea justo.

La película es sólida y atrapante. Sin duda, no está basada en un solo hecho real sino en muchos que pueden ser cotidianos aunque no lo sepamos. Ahora se “mata a distancia”, sin sangre en las manos, pero con sangre en la conciencia. Gran actuación de Ethan Hawke. Tema muy interesante.

Carlos Pierre

SUITE FRANCESA
De Saul Dibb. Con Michelle Williams, Matthias Schoenaerts, Kristin Scott Thomas, entre otros. Música de Rael Jones. Duración: 107 minutos. Coproducción de Reino Unido, Francia y Canadá.
MUY BUENA. MELODRAMA EN LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL
Basada en el drama romántico de la escritora Irene Nemirowsky, “Suite Francesa”, de Saul Dibb, se ambienta en la década del 40 durante la ocupación Nazi a Francia y bajo el régimen de Vicky, por el acuerdo firmado por el mariscal Patain con Alemania. Nemorowsky nos adentra en un drama que conoció: la guerra, la ocupación nazi, hasta morir en Auschwitz en 1942 junto a su marido. Sus dos hijas, escondidas en un pueblo francés, lograron publicar las obras de su madre, y rescatar su nombre del olvido cuando había sido una judía ucraniana convertida al catolicismo de enorme prestigio en Francia.
Los hechos son reales, aunque no biográficos. El ejército naci ocupó París y era orden, tanto en la primera como en la segunda guerra mundial, recibir a los oficiales alemanes. Estos ubicaban las casas de mejor pasar y destinaban a sus comandantes a los diferentes hogares. Es lo que nos cuenta Nemirowsky y lo que lleva al cine Saul Dibb con notable eficacia, solidez, belleza fotográfica, y contundencia dramática.
“Lucile Angellier” (Michelle Williams) es una joven que aguarda noticias de su marido, prisionero de guerra, mientras pasa sus días tocando el piano, bajo la mirada de su controladora suegra (Kristin Scott Thomas). La casa de los Angellier es destinada al teniente “Bruno” (Matthias Schoenaerts), obligado huésped, con la característica de ser compositor. “Suite francesa” es su obra y la escribió para “Lucile”, por ese amor oculto que nace entre ellos, en medio de la guerra y las soledades.
Saul Dibb sigue la mano de la escritora Nemirowsky para narrar este melodrama muy folletinesco que tiene una fotografía impactante, resaltada con logrados planos cortos y medios que revitalizan secuencias de manera muy puntual. Y, aunque pueda caer en clishés del género romántico y bélico, es un drama que interesa y conmueve. La atracción no decae por la gran actuación de los protagonistas, introvertidos, refinados y elegantes, en medio de una tragedia humana. Y, aunque en forma solapada o no muy explícita, surge la existencia de estas relaciones o amores prohibidos que fueron comunes en medio de tanta devastación, muerte y dolor. Para ver.
Carlos Pierre














jueves, 5 de noviembre de 2015

"SPECTRE", "LA MEMORIA DEL AGUA", DIBUJOS ANIMADOS Y RECUERDO DE EVA PERÓN, ESTRENOS JUEVES 5 DE NOVIEMBRE 2015



JUEVES 5 DE NOVIEMBRE DEL 2015.-
Nueve estrenos intentan posicionarse en la cartelera de cine del país. Entre ellos, “Cuentos de Halloween”, diez historias de terror interconectadas filmadas por cinco directores, “Amy”, documental sobre la cantante Amy Winehouse del realizador Pit Weyrich, y el gran concierto “André Rieu, Maastrich, 2015”, del famoso violinista y director, que reúne sus presentaciones en su ciudad natal (Maastrich, Países Bajos).
SPECTRE
De Sam Mendes. Con Daniel Craig, Christoph Waltz, Léa Seydoux, Mónica Bellucci, Ben Whisay, Andrew Scotto, Ralph Fiennes, entre otros. Música de Thomas Newman. Duración: 148 minutos.
BUENA. “DEJÁ VÚ” A LO BOND
En la película número 24 de James Bond, Daniel Craig vuelve al personaje ya mítico de Ian Fleming, ex espía británico que escribió esta saga a la que se buscan vueltas de tuercas con sus más y sus menos. Inferior a la anterior, el mismo Sam Mendes ha dado una explicación indicando que decidieron mantener la figura antigua de Bond, traer sus fastuosos vehículos con diversas armas ultramodernas, y hasta el tipo de traje estilo “vintage” del personaje. Esto explica que creamos ver muchos “Bond” anteriores en una narración que carece de unidad entre la excelencia de los títulos iniciales y lo que ocurre después.
Más erótica que “Skyfall”, James Bond aquí se permite sonreir teniendo en cuenta que Daniel Craig ha formado un personaje muy serio y adusto respecto de los de Sean Connery y Roger Moore.
A los títulos estupendos, un verdadero hallazgo de Sam Mendes y su equipo, donde Bond aparece como una estatua de bronce rodeado de cuerpos femeninos desnudos muy estilizados en los que se enroscan serpientes doradas, le sigue una excelente secuencia de acción en México, en el Día de los Muertos y la celebración tan especial que hace el pueblo Azteca. Bond empieza un escalofriante camino por las cornisas hasta que descubre a los italianos de la mafia que organizan un atentado esa noche. Por supuesto, tiros, derrumbes, se suceden mientras un helicóptero intenta salvar al mafioso que quedó vivo. Bond no tiene mejor idea que colgarse del helicóptero… He aquí una de las escenas más atractivas del film: ese helicóptero que zigzaguea sobre la multitud reunida en el Zócalo mexicano, que parece que se va a estrellar, una lucha cuerpo a cuerpo de Bond, el mafioso y el piloto, estremecedora, realizada magníficamente.
A esta tremenda escena le siguen momentos de excesiva lentitud donde se plantea el rol actual de Bond y la necesidad de modernizar sus métodos a través de “C”, un personaje interesante,+- que no es desarrollado por Sam Mendes, quien intenta tecnificar todo y armar una red secreta internacional de espías llamada justamente “Spectre”. Cualquier coincidencia con la realidad es pura… realidad.
Las mujeres que aparecen como Mónica Bellucci, siempre bella, y Lea Seydoux (Medianoche en París, La vida de Adele y Bastardos sin gloria), una francesa insulsa pero sumamente bonita, que logra capturar el corazón del inasible Bond, son un adorno del film, salvo en el caso de Seydoux, que tiene un poco más de tiempo en escena.
Ralfh Fiennes encarna ahora el papel de M, dado que la maravillosa Judy Dench fue “asesinada” en el último film pero le dejó instrucciones precisas a Bond que él cumple porque su profesión es la de “matar”. A su vez, Christoph Waltz puso piloto automático en su actuación, muy relacionada con el personaje de “Bastardos sin gloria” de Quentin Tarantino, un malvado que el austríaco hace de taquito. Ése es su malvado. Tanto su personaje, “Oberhauser”, como el de “C”, a cargo de Andrew Scott, están apenas perfilados, el primero con más secuencias, sin que exista una neta relación entre “C” y “Bond”, cuando el guion lo exigía.
Entre una secuencia de tiros y persecuciones en la bella Roma, solitaria a efectos del rodaje (esto es muy notorio), un viaje a Tánger sin que medien aeropuertos y valijas y pasaportes, Bond tiene tiempo para escenas sin acción que no contribuyen a la atención del espectador sino que alargan sin sentido la película. Y éste es el problema principal del film desde un análisis crítico, que siempre es subjetivo. El entretenimiento está, aún con las lagunas indicadas, y Bond es Bond, siempre un factor de atracción para el espectador.
Elsa Bragato
LA MEMORIA DEL AGUA
De Matías Bize. Con Benjamín Vicuña, Elena Anaya, Néstor Cantillana, Sergio Hernández, entre otros. Música de Diego Fontecina. Duración: 88 minutos. Coproducción de Chile, Argentina, España y Alemania.
BUENA. DRAMA SOBRE LAS PÉRDIDAS
Intenso drama del joven realizador chileno Matías Bize, junto con su habitual guionista Julio Rojas, nos habla de la pérdida de un matrimonio de su hijo de 4 años, ahogado en una piscina. “La memoria del agua” se refiere justamente a eso, a esa agua de una piscina que les arrebató lo mejor de sus vidas. Benjamín Vicuña, como “Javier”, y Elena Anaya, como “Amanda”, conforman este matrimonio atribulado por el fallecimiento del pequeño, sin mencionar nunca el hecho. Símbolos diversos, como las marcas en una pared de la altura que iba alcanzando el niño, van introduciendo al espectador en esta historia de profundo dolor con notables semejanzas en la vida del actor Benjamín Vicuña y su ex esposa “Pampita” Ardohaín (la perdida de la hija Blanca). El matrimonio sucumbe, hay rencores que no logran superarse, y el hogar ya no es el mismo, está abandonado, sin vida, en un Santiago brumoso. El sueño de vivir rodeados de nieve permanece en pie, como manto redentor de tanto dolor.
Se trata de un guion muy estructurado que le quita espontaneidad y fuerza al drama planteado, intenso. La fotografía del film es espléndida en Puerto Montt, Puerto Varas, lugares bellísimos del Sur de Chile. Está claro que Benjamín Vicuña y Elena Anaya (actriz española ganadora de un Goya por “La piel que habito”, de Almodóvar) tienen gran profesionalismo, son convincentes pero el film queda inmerso en el dolor inicial y no avanza de manera fluida en su narración.
Carlos Pierre
EL ÚLTIMO CAZADOR DE BRUJAS   
De Breck Eisner. Con Vin Diesel, Rose Leslie, Elijah Wood, Julie Engelbrecht, Olafur Darri Olafsson, Michael Caine, entre otros. Música de Steve Jablonsky. Duración: 106 minutos.
BUENA. TÉCNICA POR SOBRE EL GUIÓN
Más de lo mismo pero no se puede negar que resulta atractivo el film de Brech Eisner por las logradas escenas de acción. Vin Diesel, actor de acción por antonomasia, es “Kaulder” en la Edad Media, un guerrero en plena acción que mata a una Reina Bruja. Pero ésta maldice a “Kaulder” con la eternidad. Poderosa escena, en medio de la nieve, que coincide con la Peste Negra que diezmó al 60 por ciento de los europeos. De allí pasamos a la actual New York, “Kaulder” sobrevive a los tiempos por su inmortalidad, y continúa persiguiendo brujas luego de sufrir enormes pérdidas familiares.
“Belial” es su enemigo, mientras que “Chloe” es una bruja buena que lo ayuda así como el sacerdote Dolan 37º. Muchas escenas transcurren en la vieja iglesia de San Paul, vecina del World Trade Center, que logró permanecer intacta el fatídico 11 de setiembre del 2001. Un cementerio antiguo aledaño es también centro de varias secuencias. Una gran curiosidad es la reaparición de Michael Caine (excelentes 82 años, escritor y actor londinense) como un sacerdote bueno también, aunque se lo cree fallecido por lo que aparece Dolan como número 37.
Indudablemente, Vin Diesel se mueve con mucha solvencia frente a cámaras, sus luchas son de gran factura, bien coreografiadas. Son la atracción del film porque no supera la mediocridad en cuanto a propuesta. Aunque nadie puede negarle la tecnología que siempre Hollywood pone al servicio de los efectos especiales. No hay secretos en el guion, es previsible, entretiene por lo que su objetivo está cumplido, sin exigirle más. Todo apunta a que esta película sea el comienzo de una saga. Porque brujas siempre hay…
Carlos Pierre
7 SALAMANCAS
Guión, dirección y montaje de Marcos Pastor. Música de Juan Bernabé y Diego Setton. Duración: 66 minutos.
BUENA. AQUELARRE CRIOLLO
Entre el documental y la ficción, en un género netamente etnográfico, Marcos Pastor recurre a la memoria de su abuela Juana, tucumana, quien conocía la cultura autóctona del norte argentino, siendo portadora de la tradición oral Kechua.
La salamanca es un lugar secreto donde se reúnen brujas y demonios. Algo así como un aquelarre criollo. Se invoca al diablo, El Zupay, que, como Fausto de nuestras tierras, compra el alma a cambio de un don. Se trata de una divinidad que se venera en Santiago del Estero en forma especial. Los pasos para la iniciación “demoníaca” son 7, de allí el título del film. El primero es renunciar a la fe cristiana besando a un sapo que está en la puerta de la caverna. Es el diablo en persona el “maestro” iniciático.
Marcos Pastor nos adentra en un mundo mágico, lejano a la cultura urbana, mezclando el realismo con impresiones sobrenaturales. Estas culturas subsisten, forman parte de nuestro acervo nacional, e impregnan el presente de esas regiones. Las imágenes que logra Pastor son inquietantes a través de personajes a la manera de “aparecidos” con máscaras. Por sobre cualquier otra consideración, hay que reconocer que Marcos Pastor siempre marcó una línea delgada entre el documental y la ficción, considerando a ambas como muy interrelacionadas. Y esto se observa claramente en el film.
El intento del realizador es valioso: mantener la memoria viva sobre ritos que perduran y que permanecen ocultos a la mayoría de los argentinos. El objetivo está cumplido y resulta un docu-ficción muy interesante.
Carlos Pierre
LA ABEJA MAYA
De Alexs Stadermann y Glenn Fraser. Animación. Música de Ute Engelhardt. Duración: 79 minutos. Coproducción de Alemania y Australia.
BUENA. PARA LOS MÁS CHIQUITINES
Basada en el libro “Las aventuras de la abeja Maya”, que el alemán Waldemar Bonsels escribió en 1912, llega al cine esta historia destinada a los más chiquitos de la familia. Maya es el nombre de una abejita muy traviesa que busca ser independiente a pesar de su corta edad, teniendo todas las características de los niños: rebelde y simpática, haciéndose querer siempre. Un buen día falta la jalea real y se culpa a la abejita por sus salidas y aventuras. Creen que ha tenido complicidad con las avispas, las grandes enemigas de las abejas.
El mundo de animación es multicolor, poético, flores grandes, música de ensoñación, que acompañan a la abeja y su pequeño amiguito a través de praderas muy bellas, en vuelos de expedición y de placer. Visualmente, es un film ideal para los niños. Además las travesuras de Maya sirven como ejemplo de “lo que los chicos no deben hacer” para no pasarla mal en el mundo de los adultos.
Aparece el Grillo verde, gigante, que nos remite a Pinocho, y los “sustos” de “cucos” inesperados y “abejas adultas” que nos recuerdan a la bruja de Blancanieves. Hay un mix de personajes que resulta divertido para los adultos y una sorpresa para los chicos. Para ver en familia.
Elsa Bragato
EVA NO DUERME
Docu ficción con guion y dirección de Pablo Agüero. Con Gael García Bernal, Imanol Arias, Daniel Fanego, Denis Lavant, Sofía Brito, Sabrina Machi, Nicolás Goldshmidt y Ailín Salas, con la colaboración en voz en off de Miguel Angel Solá. Música de Valentín Portron. Duración: 89 minutos.
REGULAR. RELATO TÉTRICO SOBRE EL CADÁVER DE EVA PERÓN
“Eva no duerme” es el segundo film de Pablo Agüero quien interpreta la muerte de Eva Perón como el factor político más importante de la historia nacional. Ni muerta Eva Perón dejó de perturbar a los muchos gobiernos de facto que tuvo el país. Abanderada de los humildes, el pueblo al que ella amaba la siguió recordando.
La película recoge un muy interesante material fílmico de los funerales de Eva Perón, aquellos días tan lluviosos y fríos de julio de 1952, las filas interminables de mujeres y hombres de todas las edades esperando darle el último adiós, colmando la Plaza de Mayo, el Congreso, las cuadras llenas de coronas de flores. También inserta algunos fragmentos de sus discursos, confirmando el indudable valor político de Eva Duarte de Perón por sobre cualquier otra ideología. No obstante, el film se torna muy estructurado, teatral. Dividido en capítulos que, al espectador extranjero, le resultará difícil de comprender por ser momentos muy específicos de nuestra historia.
Pablo Agüero ficciona fragmentos de la lúgubre historia que tuvo el recorrido del ataúd de Eva Perón desde su embalsamiento hasta casi 25 años después años cuando le fue devuelta a su viudo Juan Peron. En esas largas dos décadas, los militares la mantuvieron escondida así como organizaron su traslado a Italia en combinación con su familia (no se muestra), el secuestro de Aramburu como revancha por la desaparición del cadáver de Evita y por los ultrajes que recibiera y tuvieron difusión en aquellos tremendos años, y el “secreto de Estado” que significaron ese cajón, ese cuerpo, esa mujer.
Es también una película muy sombría y tétrica desde el comienzo con la preparación especial del cadáver de Evita: la inmersión en un agua especial que preparó el técnico (personaje a cargo de Imanol Arias) es altamente perturbador. Así como la secuencia inicial de un militar que habla en off, y que encarna el mexicano Gael García Bernal, con pasos que resuenan en el empedrado, en tanto que la secuencia donde un militar de fuerte e incomprensible acento extranjero traslada el ataúd, secundado por un flamante soldado, tiene momentos poco creíbles como la borrachera de ambos. Las actuaciones se relajan y queda sin mayor desarrollo el sentido de ese momento trascendental en el indecoroso trato a un cadáver.
Daniel Fanego como  el militar Pedro Eugenio Aramburu, uno de los artífices de la proclamada Revolución Libertadora (Agüero muestra las  viejas filmaciones del bombardeo a la plaza de Mayo ocurrido el 16 de junio de 1955, y los cuerpos de los inocentes destrozados por las bombas), es convincente mientras que las actuaciones de quienes encarnan a los jóvenes revolucionarios que fusilarían al militar resultan poco creíbles.
En líneas generales, el film es teatral. Le falta magia por su estructurado relato, se transforma en un valioso documento por momentos basado en una síntesis histórica interesante aunque incompleta, una ficción muy oscura y sobrecogedora a la vez por ser quien fue Eva Perón y el calvario de su cadáver, hasta lograr reposo eterno en nuestra ciudad.
Elsa Bragato
WALSH ENTRE TODOS
Documental de Carmen Guarini. Duración: 74 minutos
REGULAR. EL ARTE CON MISIÓN POLÍTICA
La intención es muy buena. Y ,“Walsh entre todos” es un muy buen título que tiene algunas pocas aristas en común con la narración, basada en la intensa actividad  del artista plástico Jorge González Perrín, creador del proyecto Arte-Memoria Colectivo, y el trabajo minucioso, detallista, en su taller junto a otros artistas, del armado de una colección de pinturas. Deben ser de 5 x 5 cm para tener un collage que represente la ausencia de los seres queridos a manos de la dictadura militar en ocasión de uno de los juicios a los mismos  y a pedido de la agrupación Hijos Bahía Blanca.
Al detenerse tanto en detalles, se pierde la intención del título y el objetivo principal del trabajo artístico. La indicación de dónde se pinta sobre la tela, de cómo, de qué marco, distrae del propósito que se persigue dejando la sensación de que hemos visto cómo se trabaja en un taller de pintura en desmedro de la gran significación del arte como política, que solo se puede apreciar en el final. No obstante, rescatamos absolutamente el propósito del documental, su finalidad y un documento valioso, aunque excesivo en los pormenores.
Elsa Bragato