PANTALLAZOS (CRÍTICAS DE BRAGATO Y PIERRE)

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jueves, 14 de marzo de 2013

"ANNA KARENINA", "·ELENA" Y "PARKER", ESTRENOS JUEVES 14 MARZO




JUEVES 14 DE MARZO DEL 2013.-
Hay ocho estrenos. No comentamos “La nana” film chileno de Sebastián Silva ni la nacional “Villa” de Ezio Massa.
Y SI VIVIMOS TODOS JUNTOS?
De Stephane Robelin. Con Guy Bedoz, Geraldine Chaplin, Jane Fonda, Pierre Richard, entre otros. Música de Jean Philippe Verdin. Año 2011. Duración: 97 minutos.
BUENA. COMEDIA SOBRE LA ANCIANIDAD Y UN FUTURO DIGNO
En este film francés, ligero, simpático, se ha reunido a varias estrellas del cine europeo y norteamericano, septuagenarios, que asumieron sus roles con naturalidad: tienen más de 70 y no quieren ir a parar a un geriátrico. Sin duda, no es el caso de los actores en la vida real pero fueron capaces de asumir esos personajes dejando un mensaje social muy interesante y actual. El título nos describe claramente la idea del guión: irse a vivir juntos para ayudarse hasta el final. Un joven etnólogo se les une para estudiarlos. Pero los ancianos, más que proporcionarle materia para estudiar, le enseñarán que la vida digna siempre es posible.
Es otro film francés ligero, de ésos que están llegando a nuestras pantallas con mucho retraso de parte de las distribuidoras. Sin embargo, no ha perdido vigencia la idea del guión, que resulta agradable,  no cae en rispideces y nos muestra historias de vidas comunes a todos los mayores de cualquier parte del mundo.
Las actuaciones de Pierre Richard, aquel alto y rubio de hace 40 años, así como de Geraldine Chaplin y Jane Fonda, por mencionar a los más famosos, son verosímiles, sinceras. Un gran elenco para darle vida a personajes queribles. No es un film que marque tendencia, que tenga alguna secuencia notable por sobre otra. Hay un fluir de la narración muy bien logrado que la hace amena, digerible, simpática. Nada más que eso. El subtema es profundo: la ancianidad merece otro trato de parte de la sociedad. Y he aquí la cuestión, más allá del tono propuesto de comedia.
Elsa Bragato
ANNA KARENINA
De Joe Wright, con Keira Knightley, Jude Law, Aaron Taylor Johnson, Kelly Macdonald, Domhnall Gleeson, Alicia Vikander, entre otros. Música de Darío Marianelli. Duración: 130 minutos.
MUY BUENA. OSADA ADAPTACIÓN DE TOLSTOI CON RIQUEZA VISUAL Y NOTABLE SENTIDO ESTÉTICO
Anna Karenina fue la primera gran novela de León Tolstoi, publicada en 1877, inspirada en María Hartung, primogénita del padre de la literatura rusa Pushkin. La adaptación del libro es de Tom Stoppard (Shakespeare enamorado) y la heroína vuelve a ser Keira Knightley, quien ya trabajó para Joe Wright en “Orgullo y prejuicio” y “Expiación”, uno de sus títulos en castellano. Keira Knightley compone a Anna con enorme entrega.
El film retrata lo que quiso Tolstoi: la decadencia de la alta sociedad rusa envuelta en amoríos e infidelidades, en rigores absurdos y honores familiares a ultranza. Pero, como bien dicen los diálogos de Stoppard, “todo se trata del amor”.
Para dar una idea cabal de la descomposición de esa sociedad, tan capitalista como las actuales, Joe Wright ubicó la historia en un viejo teatro desde donde, con gran magia de la técnica y un artificio inusual en el cine, el escenario sirve como ventanal para la vida real en algunas secuencias, mientras que el auditorio, sin butacas, es un lujoso lugar para el vareo de los caballos de carrera. Dicho así se puede pensar que se asistirá a un invento cinematográfico poco real. Pero no. Es aquí el “quid” técnico del film: desde ese lugar cerrado se accede a la misma realidad, desde el escenario se abre el campo florecido o la ventanilla del tren donde Anna se escapa. Para el director Wright “la acción en un hermoso teatro en decadencia es una metáfora de la sociedad rusa de la época que se corrompía desde adentro”. Y lo emplea para determinadas secuencias sin que se afecte el realismo de la historia. Es novedoso y artístico.
Anna está casada con un funcionario, Alexei Alexandrovich Karenin (Jude Law), con quien tiene un hijo. Se enamora del conde Alexei Kirillovich Vronsky (Aaron Taylor-Johnson) y, luego de un amor escondido, decide abandonar su familia. Esta historia central de amor acapara el film aunque hay lugar para otros tipos de amores, como el de Kitty y Levin (Domhnall Gleeson y Alicia Vikander), que transita por carriles normales de rechazos y unión respectivamente. Aún en la aristocracia decadente rusa, la familia sigue siendo el pivot social, y los personajes lo dicen reiteradas veces.
Hay secuencias muy bien logradas como las escenas de amor de Keira Knightley y Aaron Taylor Johnson, donde la cámara toma una espalda, por ejemplo, y luego un rostro, pero no cae en la vulgaridad. Hay un concepto estético más que valorable en Joe Wright. Así como destacamos ésta, decimos que la secuencia del baile, donde Anna sellará su traición matrimonial, es excesivamente larga y produce tedio.
Más que un drama, es una tragedia en el sentido estricto aristotélico: el amor genera la vida y la muerte, sin cortapisas. Destacamos la reconstrucción de época, la notable banda sonora de Darío Marianelli, de gran envergadura con solos de violoncello, el sentido estético del film y esta travesura técnica y metafórica de iniciar la función en un teatro para saltar a la vida plena. Muy atractivo film.
Elsa Bragato

ELENA
De Andrey Zvyagintsev. Con Nadezha Markina, Andrey Smirnov, Igor Ogurtsov, entre otros. Música de Philip Glass. Duración: 109 minutos.
MUY BUENA. LA SUPERVIVENCIA POR SOBRE LA ÉTICA
El progreso actual implica una vuelta al primitivismo brutal, alejado de cualquier idea humanitaria como sería de esperar. El portentoso realizador Andrey Zvyagintsev (El regreso, 2003, ganador del León de Oro, Venecia) nos demuestra justamente esta idea que da origen a un guión fuerte, realista, con una protagonista, Elena.
Con un estilo veraz, parsimonioso en algunas secuencias, pleno, detenido en detalles pequeños, saca a escena a un matrimonio mayor, en segundas nupcias, donde el hogar está supeditado al buen pasar de su nuevo marido, un hombre frío, quien sojuzga a Elena, que es modesta y dócil, con el peso de su dinero. Elena aporta al matrimonio un hijo de una unión anterior. El realizador Zvyagintsev apunta entonces a la psicología del personaje, la mujer dominada, el poder del dinero, la falta de un verdadero amor, y la necesidad de asegurarse el futuro.
Hay dos secuencias importantes para que el espectador tenga en cuenta: el orden establecido, la aparente tranquilidad, se quiebra con un ataque nocturno de una pandilla a otra donde hay un despiadado salvajismo con la complicidad de la noche. La otra, la más trascendental, cuando el esposo sufre un infarto y Elena encuentra la oportunidad (que no se la contamos) para asegurar su futuro económico.
¿Por qué Elena quiebra códigos de vida, por qué aceptó la sumisión, por qué aún hoy las mujeres aceptan estar relegadas en la sociedad? Es decir, por qué aún existe tamaña desigualdad económica que invita a lo peor a los seres más desesperados por sobrevivir?
La música incidental de Philip Glass, machacona y efectiva, irrumpe en cada secuencia donde se hace necesario subrayar el primitivismo atávico del ser humano. Lo logra este gran compositor inglés a través del género musical que creó, el minimalismo, donde la reiteración de tonos se utilizan, en los films, para acentuar situaciones.
Estamos frente a un film riguroso e inquietante, que nos muestra una realidad muy vigente sobre la situación de las mujeres en las modernas sociedades del siglo XXI.
Carlos Pierre
PARKER
De Taylor Hackford. Con Jason Statham, Jennifer López, Nick Nolte, Michael Chiklis, entre otros. Música de David Buckley. Duración: 118 minutos.
BUENA. CATARATA DE ADRENALINA A PURA BALA
Jason Statham, actor inglés que actúa en los teatros de su país, es el ladrón audaz e implacable de accionar frío y meticuloso, encontrando un glamoroso escenario en la deslumbrante Palm Beach. El film es una catarata sin interrupción de pura adrenalina con los más sofisticados métodos delictivos que este ladrón, ávido de venganza hacia la banda que lo traicionó, emprende provocando ríos de sangre y balas.
El toque femenino lo aporta Jennifer López, más delgada que de costumbre, como la agente latina de bienes raíces que tiene un gran conocimiento de la zona. Es quien ayuda al protagonista a adquirir una casa, desde donde “Parker” se propone atrapar a la banda que ha venido desde Chicago.
Palm Beach resulta ideal, insuperable, como marco para este policial, por su entorno de lujosas embarcaciones y mansiones grandiosas. Todo fue aprovechado en plenitud por Taylor HAckford.
No hay calma, no hay un resquicio de tregua en la narración. El andar vertiginoso propio de los personajes que encarna Jason Statham en cine está presente y es, sin duda, el actor para la acción pura de estos tiempos.
El film no defrauda en su objetivo: acción de principio a fin. Jennifer López, más una heroína de edulcoradas comedias que actriz de peso, compone un personaje diferente, menos sensual y con mayor densidad actoral, todo un logro. La dupla Statham-López sorprende, se ajusta al guión policial y consolidan una dupla acertada para este género.
Carlos Pierre
MI NOVIO ES UN ZOMBIE (Warm Bodies)
De Jonathan LEvine. Con Nicholas Hoult, Teresa Palmr, John Jalkovich, Rob Corddry, entre otros. Música de Marco Beltrami y Buch Sanders. Duración: 98 minutos.
BUENA. ATREVIDO GIRO AMOROSO ENTRE UN ZOMBIE Y UNA BELLA JOVEN
El título en inglés del film, Warm Bodies, nos adelanta algo de lo que veremos: los zombies no son los mismos de antes. Jonathan Levine encara una historia de amor entre un zombie, “R” (Nicholas Hoult) y una joven humana, “Julie” (Teresa Palmer), con tinte netamente shakespiriano, incluida la famosa escena del balcón entre Romeo y Julieta.
Una plaga mundial convirtió a los seres humanos en muertos vivientes y solo un pequeño grupo puede sobrevivir, atrincherado, para no ser devorados por sus ex congéneres. El guión está basado en la novela de Isaac Marion y literalmente se cambian los vampiros por los zombies, seguramente con la idea de imponer una nueva saga.
“Warm bodies” nos habla del cambio de los zombies: hay uno, “R”, que tiene sangre “caliente”, su cuerpo tiene respuestas diferentes a las del resto de los muertos vivos. Y es aquí donde la historia se hace diferente: con acierto, el director combina el género “gore” con la historia de amor, siguiendo la huella de “Romeo y Julieta”. Las canciones juveniles, supervisadas por Alexandra Patsavas, contribuyen al atractivo de esta película, que tiene un público joven asegurado.
Es curioso ver cómo el corazón de “R”, el zombie, comienza a latir con fuerza, rojo y palpitante. Y, entre las feroces luchas entre zombies y humanos, surge la esperanza, la redención. Apocalíptica y plena de humor, la narración se desarrolla entre el horror y la desolación, entre barricadas y un deshabitado aeropuerto, en el que un solitario avión abandonado sirve de lugar de encuentro para los enamorados.
Terror y amor, canciones juveniles, un género inteligentemente trastocado, son los condimentos de este film diferente y atractivo.
Carlos Pierre
EN LA MIRA
De David Ayer. Con Jake Gyllenhall, Michael Peña, América Ferrera, entre otros. Música de Davidi S. Sardy. Duración: 108 minutos.
BUENA. INTENSO POLICIAL CON RIBETES PSICOLÓGICOS
Una patrulla policial, conformada por Brian Taylor (Jake Gyllenhaal) y Zavala (Michael Peña) recorren en móvil la zona del sur de Los Angeles, donde la precariedad está a la orden del día y está habitada por narcotraficantes y asesinos. A la manera de “Día de entrenamiento”, brutal y claustrofóbica y lo mejor en su género, “En la mira” apunta más a la psicología y la vida personal de los dos hombres afectados a patrullar un barrio marginal, plagado de peligros, aún conociendo a muchos de los dealers y hasta teniendo cierta familiaridad con ellos.
David Ayer hace “pivot” en los dos personajes centrales más que en el suburbio, al que tiene como marco de hechos que surgen imprevistamente y que obligan a los dos policías a actuar, desde derribar puertas hasta tirotearse, salvando sus vidas muchas veces de casualidad. Este anclaje en los dos protagonistas le permite a Ayer descubrir la relación de cada uno con sus sentimientos más caros: para Zavala, es la familia. En cambio, Brian duda todavía en casarse, si bien se enamora de una joven con la que empieza a planificar su futuro.
Por momentos, la felicidad de la vida cotidiana, de la rutina, parece ser el objetivo de la narración, saliéndose de los parámetros del policial. Sin embargo, una encerrona cambiará drásticamente el destino de los dos policías. Tal vez, la película debería haber terminado allí sin esa vuelta de tuerca que se suele dar en Hollywood para redondear y hacerlos menos densos. Éste era un film para un final denso, sin morigerar el dramatismo. De allí nuestra calificación de buena y no muy buena.
Las actuaciones de Jake Gyllenhall y Michael Peña son excelentes, nadie puede dudar de que estamos frente a dos policías de la calle, que patrullan exponiéndose a todos los peligros. En algo, falla la narración por ese giro hacia la psicología de los personajes que le da. No está mal pero alarga demasiado, por ejemplo, la secuencia del compromiso de Brian. Tal vez en oposición al dramatismo que poco después se vivirá. No obstante, es casi un quiebre del guión. El desenlace nos pareció excelente. El final, muy de Hollywood.
Para destacar: la técnica empleada que hace un mix entre la cámara del director y la cámara de video casera con la que Bryan graba cada paso que da en su vida profesional y privada. De todas maneras, no siempre queda en claro quién es el que filma, lo que complica un poco la narración.
Elsa Bragato

jueves, 7 de marzo de 2013

"MAMÁ", "LAS EDADES DEL AMOR" Y "OZ EL PODEROSO", ENTRE LOS FILMS, JUEVES 7 DE MARZO



JUEVES 7 DE MARZO DEL 2013.
Hay seis estrenos, que incluyen dos nacionales. “Los días” de Ezequiel Yanco, es un buen documental sobre dos hermanas gemelas, sencillo, silente, que augura buen material del realizador.
HITCHCOCK
De Sacha Gervari. Con Anthony Hopkins, Hellen Mirren, Scarlett Johansson, Danny Huston, Toni Collette, entre otros. Música de Danny Elfman. Duración: 98 minutos.
REGULAR. SUPERFICIAL COMEDIA SOBRE EL FILM “PSICOSIS” DE HITCHCOCK
No es una biopic de Alfred Hitchcock sino la historia del proceso de filmación de “Psicosis”(1959), según el libro que dio origen al guión,  “Alfred Hitchcock and the making of Psycho”, 1990 de Stephen Rebello. Es un film entretenido y superficial,  periférico, una película para pasar el rato sin tener en cuenta a ningún personaje. Ni Anthony Hopkins, metido en un fastidioso maquillaje con rellenos, ni Hellen Mirren, logran lucir sus talentos. Aquí dicen parlamentos, diálogos, como quien lee el diario en voz alta. ¿Oficio? Sin duda, con notable falta de dirección actoral.
Está bien armadito el story board: Anthony Hopkins abre el film como lo hacía el gran Hitchcock en sus memorables series de televisión en blanco y negro y lo cierra de la misma forma. El proceso de “Psycho” o “Psicosis” es el resto.
En un momento de su vida, el gran Alfred no tuvo el apoyo de la Paramount y se creyó que el guión elegido para “Psycho” iba a ser un fracaso. Su mujer, Alma Reville, encarnada por Hellen Mirren, era su mano derecha en guión, en filmación, su verdadera asistente. Y se sobrepuso a los flirteos (no ahondados en el film y el “quid” de los problemas del realizador) de su marido manteniendo un romance efímero con el guionista Whitfield Cook (su libro Extraños en el tren fue filmado por Hitchcock), aquí a cargo de Danny Huston.
Hitchcock aparece como un hombre con el padecimiento de la obesidad, asexuado, amorfo incluso en su capacidad de decidir, que mella la relación con Alma, pero de la que depende hasta para dar una opinión a sus elencos.
La película se realizó gracias a su mujer, que suplantó a su marido aún en la filmación. Y fue un éxito que reverdeció los laureles del director. La secuencia que impacta y que pensamos que debe haber sido real es la del baño de la entrañable Janet Leight, personificada por una desconocida Scarlett Johansson, en la que es el mismo Hitichcock quien empuña el cuchillo mientras ordena la toma y se acerca amenazante a la actriz que estalla en alaridos. No hay nada más para destacar.
Sí, en cambio, es justo decir que el make-up de Anthony Hopkins es desparejo, y, por momentos, se nota tanto el “entramado” de su máscara que se hace muy poco creíble. Las poses de Hopkins ante cámara mirando hacia arriba son excesivas y no retratan en nada el espíritu del personaje.
Así, entre make-up “rápidos” y las ganas de hacer algo sobre Hitchcock que atraiga al público, se llega al final del film. Es entretenido, insistimos, y pochoclero. Lástima que Toni Colette, gran actriz australiana, pase sin pena ni gloria, y que no se disfrute de los personajes que rodearon al maestro del terror. Todo está hecho en función del entretenimiento fácil. Válido pero engañoso. Como película, su narración es deficiente; como producto es atractivo por el tema, funcionará. Periférico relato sobre Hitchcock.
Elsa Bragato
LAS EDADES DEL AMOR
De Giovanni Veronesi.  Con Robert De Niro, Monica Bellucci, Riccardo Scamarcio, Carlo Verdone, Vittorio Emanuele Propizio, entre otros. Música de Paolo Buonvino. Duración: 127.
MUY BUENA. LA ESCUELA ITALIANA RETOMA SU TRADICIÓN
“Manuale d’amore 3” o bien “Las edades del amor” es la recuperación del buen cine italiano, aquél de trípticos memorables como “Matrimonio all’ italiana”, por ejemplo, entre otros. La falta de una buena distribución del cine de Italia hace que no conozcamos mucho más a sus actores y actrices en su mayoría pero que, en esta película de Giovanni Veronesi, muestran tal carisma que uno siente que son amigos frecuentes de la pantalla.
Es una película entretenida, bien realizada, plagada del humor itálico y sus exageraciones, tan nuestras también. Además es una producción de los herederos de De Laurentiis, Luigi y Aurelio, primos hermanos, que, entre otras actividades, manejan una productora cinematográfica. Y se nota la mano familiar en el concepto narrativo: el film no apunta a hacernos razonar sobre difíciles cuestiones sino a divertirnos con momentos de la vida que pueden ocurrir. El pragmatismo de los romanos se cuela en esta película de Veronesi.
“Cupido”, a cargo del joven Vittorio Emanuele Propizio, es el enganche del tríptico, sutil, sin exagerar la división entre las historias. La primera parte nos habla del amor en la juventud, y está protagonizada por Riccardo Scamarcio, Valeria Solarino y Laura Chiatti. El amor joven que puede sucumbir ante la tentación de la belleza. La segunda historia es divertidísima y la encarna un fantástico Carlo Verdone, hombre maduro que comete una infidelidad con consecuencias tragicómicas. Lo acompaña Donatella Finocchiaro como la tercera en discordia que se las trae.
Finalmente, llegamos al momento de Robert De Niro con Monica Bellucci en una historia previsible pero que hace bien, que nos recuerda que el amor entre una joven y un hombre maduro es posible y que, si bien conocemos el final, es el que anhelamos ver y sentir en el corazón. Robert De Niro, a quien vemos seguido en la pantalla, compone a un Adrián conmovedor, sin las muecas que suele hacer cuando encarna a sus villanos neoyorquinos. Habla italiano y este hecho produce gran empatía con el espectador. Aunque el papel no sea de gran envergadura, De Niro le confiere una entidad, una carnadura, que lo transforma en un gran trabajo actoral.
Previsible, simpática, hilarante, esta película nos reencuentra con algo que nos pertenece, que sentimos familiar. Y salir del cine con una sonrisa, en tiempos de monstruos y efectos especiales, no es poca cosa. Será una película menor? Puede ser, pero hace bien y está muy bien realizada y actuada. Nadie olvidará a Carlo Verdone ni a este Robert De Niro.
Elsa Bragato
MAMÁ
De Andrés Muschietti, con producción de Guillermo del Toro. Con Jessica Chastain, Nikolaj Coster-Waldau, Isabelle Melisse, Megan Charpentier, entre otros. Música de Fernando Velázquez. Duración: 100 minutos.
MUY BUENA. ESTREMECEDOR RELATO SOBRE EL ABANDONO DE LOS HIJOS
Este film, “Mamá”, es de gran excelencia a pesar de algunos baches narrativos (personajes que quedan sueltos). La intensidad dramática, el suspenso sin el común “gore”, la emotividad que genera y plantea, la relación entre madres e hijos, hacen que este film de horror sea fuera de lo común, atrapante en sus 100 minutos de duración que parecen un poco más.
Alguien mata a una mujer madre de dos niñas, las estupendas Isabelle Melisse y Megan Charpentier en los roles de Lilly, la menor, y Victoria, la mayor. El padre las lleva a una cabaña perdida en el bosque luego de un accidente. Pasan cinco años y son encontradas por la búsqueda incesante de su tío, protagonizado por Nikolaj Coster-Waldau quien compone al padre y al tío respectivamente de las menores. Y, a pesar de las reticencias de su mujer, Annabel (una Jessica Chastain de pelo corto y negro), las lleva a su hogar. Nada es fácil: las criaturas se criaron solas y tienen actitudes extrañas, de animales, se arrastran, están llenas de moretones, visten harapos. La necesidad de un psicólogo, que sabe de qué se trata esa casa abandonada, es imperiosa.
Aquí se mezcla un poco la narración y no queda en claro el tema de la madre de las pequeñas. Si será esa presencia que se arrastra como una cabellera por el suelo o bien es una mancha de humedad negra muy rara en una pared, o es la madre de una pequeña fallecida trágicamente en 1877. Sin embargo, como la historia se centra en el presente de las niñas y su aceptación en el hogar de los tíos incluída la extraña, amenazante y feroz presencia de la “mama”, este bache importante narrativo se olvida y reaparece solo en el final (no se analiza el tema de la madre de las niñas ni tampoco la espanto desaparición del padre).
La intensidad dramática del film hace honor a la capacidad narrativa del realizador argentino Andrés Muschietti quien había hecho un corto de 3 minutos sobre este tema y a un futuro notable. Lo vio Guillermo del Toro, autor mexicano que trabaja en Europa y Hollywood, y lo lanzó como director de esta película. La mano de Del Toro está presente, la reconocerán quienes vieron “El laberinto del fauno”, que tiene un final atroz por lo schockeante con una niña en el centro de la escena. El tema de los chicos y la relación con la madre sigue siendo esencial para Del Toro que vio en el corto de Muschietti el mejor material para esta película.
“Mama” es una experiencia que hay que vivir para los que aman el género del terror y para quienes deseen ver un muy buen film, a pesar de los problemas narrativos que mencionamos. Todo se diluye ante la espectacularidad del trabajo del sonido, la música incidental de Fernando Velázquez, y el clima generado por la postproducción sumándole actuaciones que llaman la atención: las pequeñas Melisse y Charpentier.
Hay secuencias estremecedoras, que conmueven porque van más allá del horror: nos conmueven como seres humanos. Y nos revelan la profunda unión de los hijos con las madres. En este caso, la mayor, Victoria, es quien tiene en claro que esa “mama” no es la que ella necesita, mientras que la pequeña Lilly es quien se rebela ante el mundo humano y solo desea la caricia que le falta desde que nació. Es infrecuente que un film de terror busque los resortes psicológicos de los personajes para hacernos comprender sus actitudes. Y es otro logro de la película que calificamos de algo más que muy buena por sobre cualquier otra cuestión narrativa que, como dijimos, quedan planteadas pero superadas al mismo tiempo por la realización.
Hay un subtema muy interesante, en medio del terror y del horror: el abandono de los hijos. Para pensar, aunque estemos dentro del género del terror.
Complejidad, intensidad dramática, profunda psicología de personajes, espectacular trabajo en el sonido que hará saltar al espectador de la butaca, banda sonora adecuada a la narración, actuaciones excelentes. Nos estrujó el corazón.
Elsa Bragato
OZ, EL PODEROSO, EN 3D
De Sam Raimi. Con James France, Mila Kunis, Michelle Williams, Rachel Weisz, entre otros. Inspirada en la novela de Fran BAum. Música de Danny Elfman. Duración: 130 minutos.
BUENA. EL MAGO DE OZ EN BUSCA DE SU DOROTHY
Tres segmentos narrativos tiene esta precuela de la memorable “El Mago de Oz”, de 1939, interpretada por una jovencísima Judy Garland: se inicia con una secuencia de títulos de apertura muy original, a manera de introducción al relato en blanco y negro y en aquella vieja pantalla cuadrada. La otra, ya a puro color, fotografiada en Panavisión como nudo de la historia que esta vez nos cuenta Sam Raimi (la última “Spiderman” y la serie “Spartacus”), que nos ubica en la Ciudad Esmeralda a la que arriba Oscar Diggs (James Franco), luego de su huída de Kansas en 1905, de un modesto y polvoriento circo. Allí había desplegado toda su farsa, sus embustes y sus amoríos. Un tornado, común en los Estados Unidos, lo deposita, mediante un globo aerostático, en una tierra fascinante, la que mencionamos, donde busca fama, dinero y una redención ante el mundo y también ante sí mismo.
Aquí nos detenemos porque el realizador Sam Raimi despliega un enorme potencial visual, efectista, alucinante, contando con el soporte de dos personajes potentes: una muñeca de porcelana y un mono alado. Sin embargo, Diggs deberá sortear a tres brujas: dos morochas y malas, Theodora (Mila Kunis), Evanora (rachel Weisz) y a la bruja buena y rubia Glinda (Michelle Williams). El entretenimiento está logrado pero decae en esta parte medular, central, a pesar de la riqueza visual potenciada por el 3D y de que la acción sigue. En el tramo final, revive la trama con fuegos de artificio, especialmente cuando el mago logra liberar a un pueblo sojuzgado y a su propio corazón.
El globo aerostático es aquel que trasladó a Dorothy (Judy Garland) hasta la Ciudad Esmeralda donde conoció al Mago de OZ, Oscar Diggs. Todo cierra para que este film sea una verdadera precuela.
Una consideración especial merece la música instrumental creada por Danny Elfman, quien elaboró una sinfonía a lo largo de todo el film, gran soporte para los artilugios de Oz, el poderoso. Un film disfrutable, ameno, a pesar de todo.
Carlos Pierre
ANTES
De Daniel Gimelberg. Con Nahuel Viale, Nahuel Pérez Biscayart, Carlos Portaluppi, Verónica Llinás, Guadalupe Ocampo, entre otros. Canciones de Fito Páez y Luis Alberto Spinetta. Duración: 94 minutos.
REGULAR. BUENA IDEA QUE CAE EN EL TEDIO
Dos planos bien definidos divide los tiempos de la vida de un joven común y corriente (Nahuel Viale), un ANTES en un verano familiar con fiestas, novia, estudios y felices 21 años, normales en cualquier muchacho. El otro plano temporal, el DESPUÉS, surge en un invierno oscuro y triste, dos años luego de aquella reunión, cuando está a punto de cometer un hecho que podría cambiarle la vida de manera fatal.
Esos dos planos temporales se entremezclan en la narración y en la vida del protagonista, ahora muy solitaria, sin trabajo ni estudio, con el único afán de vengarse de un estafador que trampeó a sus padres.
Daniel Gimelberg trabaja con el protagonista de manera especial, ahondando en su vida en la fría ciudad, con recuerdos de canciones de Spinetta o Páez. En su psicología volcada a la venganza.
Cuesta percibir, sin embargo, un asomo de emoción a lo largo de la narración y este guión ameritaba algo más que mostrarnos la vida del joven en su antes y su después. El film pide a gritos una actitud más visceral, por lo que la muy buena idea inicial se traduce en un relato sin fuerza.
Hay una buena fotografía de Buenos Aires y una música muy distintiva para los porteños, con lo cual el relato tiene un buen soporte especialmente porque “Nacho”, el protagonista, no tiene pasión ni en sus pensamientos ni en sus acciones. Y se cae en el riesgo del tedio. La película puede tener buena repercusión en los jóvenes, resulta difícil imaginar una empatía con los espectadores. Si algo distingue a los jóvenes es la pasión para lo bueno y lo errado.
Carlos Pierre


jueves, 28 de febrero de 2013

EL MAESTRO, LA NACIONAL VILLEGAS Y EL POLICIAL BROKEN CITY, ENTRE LOS ESTRENOS JUEVES 28


JUEVES 28 DE FEBRERO DEL 2013.-
THE MASTER
De Paul Thomas Anderson. Con Joaquín Phoenix, Philip Seymour Hoffman, Amy Adams, entre otros. Música de  Johnny Greenwood. Duración: 137 minutos.
EXCELENTE. COMPLEJO RELATO CORAL, ÁSPERO, SOBRE LA LIBERTAD INDIVIDUAL
Cuando la vida nos echa al ruedo, la vida puede ser un vagabundeo espiritual tortuoso hasta el final.  “Freddie” (Joaquín Phoenix) es un ex combatiente de la Marina luego de la Segunda Guerra Mundial. El alcohol y extraños brebajes que prepara con todo tipo de alcoholes son su sustento espiritual así como el sexo ocasional. Huyendo de diferentes trabajos donde su presencia termina por ser desechada, cae en un yate, donde Lancaster Dodd (Philip Seymour Hoffman) está reunido con sus seguidores. El buen trago es lo primero que une al líder del grupo con el desolado Freddie, un polizonte perdonado.
De aquí en más, Paul Thomas Anderson nos describe un deambular penoso de alguien que busca un ancla para vivir, una razón para existir, en medio de vahos etílicos que lo confunden. En el fondo, Freddie sabe lo que quiere, conoce su destino de desamparo. Anderson retoma sus elencos corales, aunque en este caso apuntala a la pareja protagónica en un duelo estupendo: Hoffman-Phoenix.
El planteo del film va más allá de la historia que nos cuenta y surge de los parlamentos del mandamás Dodd, quien maneja “La causa”(muchos quisieron ver una representación de la Cientología), una orden pseudoespiritual de dominio sobre sus seguidores entre los que Freddie no termina de encajar: si Freddie consigue vivir sin un amo, será el primer ser humano que lo consiga. He aquí el quid de esta historia, por momentos atrapantes, en otros lenta pero siempre interesante.
En todo caso, Anderson nos quiere mostrar que las libertades individuales existen, pero cuestan y pueden estar condicionadas por nosotros mismos. Que si no hay un gran sustento espiritual, se cae fuertemente. Si las adicciones atormentan nuestros cuerpos, el camino será aún más difícil. Y si nuestro amo no es otro semejante con poder económico, será nuestra Fe la que nos dirija. Imposible vivir sin un dueño o guía. Anderson se juega aquí con un axioma profundo. Y encarna este peregrinar por la vida en Freddie, un Joaquín Phoenix soberbio, que adaptó su cuerpo a las exigencias del rol, con la espalda semiencorvada y con los brazos doblados casi siempre sobre su cintura, muy delgado.
El trabajo cinematográfico de la narración cuenta con planos secuencias extensas que le dan una continuidad especial a la historia, un montaje efectuado en base a este tipo de tomas que, aún hoy, sale de lo común, del montaje rápido en base a tomar cortas, breves. Otro aporte al cine muy especial.
Como película, es la mejor del 2012. Pero resulta difícil , compleja, y tiene un sustrato muy movilizador y doloroso. Es, ciertamente, el film más inteligente que hemos visto en mucho tiempo, lejos de la acción y los efectos especiales y cerca del ser humano y sus necesidades más cruciales, aunque sean las que menos se ven: las del espíritu. ¿Estamos predestinados? Film áspero y maduro del realizador de “Petróleo sangriento”.
Elsa Bragato
BROKEN CITY
De Allen Hughes. Con Mark Wahlberg, Russell Crowe, Catherine Zeta-Jones, entre otros. Música de Atticus Ross, Leopold Ross y Claudia Sarne. Duracion: 108 minutos.
BUENA. ELECTRIZANTE POLICIAL CON GRANDES ACTUACIONES
Thriller netamente neoyorquino donde la Gran Manzana, el contrastante jardín Botánico del Bronx y la rudeza de Brooklyn, se convierten en escenarios deslumbrantes y prosaicos donde se pone en disputa la elección del alcalde o Marshall.
Un guión inteligente y sostenido sin resquicios le confieren al film de Allen Hughes una estrecha vinculación con el espectador, provocada por las potentes figuras del alcalde de New York a cargo de Russell Crowe, su intrigante esposa compuesta por Catherine Zeta-Jones y un magnético protagonista, el detective privado que encarna Mark Wahlberg, quien aporta la figura de un perdedor que no se resigna a serlo y busca redimirse de un episodio del pasado. Luego del planteo argumental inicial, la narración de Hughes  va conformando una telaraña de situaciones en la que el Marshall y el detective privado se ven inmersos, cada uno buscando lograr su objetivo. Especulaciones de todo tipo y traiciones, los manejos electoralistas, la corrupción, hacen caer incluso a la esposa del Marshall, bajo sospechas de infidelidad.
El relato es atrapante y envuelve al espectador. Con una gran variedad de locaciones (además de New York, se filmó en Nueva Orleans), la oficina del alcalde se asemeja a la de Marlon Brando en ”El padrino”, sumándose la luminosidad de la gran ciudad en contraste con su vida nocturna, la marginalidad que vive en ella, captadas por una cámara inquieta y ágil.
La pareja protagónica es una dupla que lucha por el poder: Russell Crowe y Mark Walhberg se enfrentan visceralmente con una notable fortaleza y convicción en sus roles que le dan verosimilitud al relato. Sin duda, un policial muy bien realizado, que electriza a la platea.
Carlos Pierre
VILLEGAS
Dirección y guión de Gonzalo Tobal. Con Esteban Bigliardi (“Un mundo misterioso”, de Rodrigo Moreno), Esteban Lamothe (“El estudiante”, de Santiago Mitre), Mauricio Minetti, Paula Carruega, entre otros. Música de Nacho Rodríguez Baiguera. Duración: 98 minutos.
MUY BUENA. LA INFANCIA EN EL RECUERDO
Los inexorables cambios que el tiempo provocan en el cuerpo y el alma del hombre son los disparadores de esta ópera primera del joven realizador Gonzalo Tobal, quien elaboró un guión simple, lineal, para situar a dos primos. La muerte del abuelo en General Villegas los reúne en el viaje, donde surge un espacio para el recuerdo de esas vivencias de la infancia.
El camino de la maduración fue diferente, uno más formal, feliz; el otro, más perdido y desorientado. A los encontronazos entre ambos y en el regreso a los campos de Villegas, perciben el progreso ocurrido en el lugar, con tecnología y buen pasar económico. Mostrar las actividades del campo, detenerse en las tareas agrícolas y ganaderas que asombran a los primos, le restan bastante ritmo a la narración propuesta por Tobal.
El punto fuerte del guión reside en cómo dos personas que se criaron juntas, han ido diversificando sus objetivos, sus apetencias en la vida, al separarse en Buenos Aires. Cada personaje tiene una actitud diferente, a pesar del vínculo inicial, frente a lo que ven. Uno mantiene su coherencia formal. El otro intenta buscar algún otro camino a partir del reencuentro con el lugar.
La fotografía se detiene en los campos de General Villegas, retrata sus múltiples actividades, así como la vida de los familiares que aún viven en
el lugar, confiriéndole al relato una gran riqueza. Como apuntamos antes, por momentos también restan agilidad. “Villegas” es un promisorio inicio de Tobal, reconocido en Holanda y Francia, coproductores del film. Interesante comienzo. Finalmente, señalamos que es un film intimista, de seres que buscan su destino en los recuerdos, bien narrado, con los altibajos que señalamos.
Carlos Pierre
CIRQUE DU SOLEIL, MUNDOS LEJANOS, 3D
De Andrew Adamson. Elenco del Cirque Du soleil. Productor Ejecutivo: James Cameron. Música de Benoit Jutras. Duración: 91 minutos.
BUENA. ÉXTASIS VISUAL SIN HILACIÓN NARRATIVA
La idea de llevar al cine con la tecnología 3D no pudo ser mejor. Aquéllos que no pudieron disfrutar del show en vivo, tienen la posibilidad de acercarse a un mundo diferente, de grandes artistas, bailarines y acróbatas, que han hecho de la vida del circo un ejemplo de arte. Las coreografías, los efectos de mundos especiales, bajo tierra o bajo el mar, el vestuario colorido, permiten disfrutar de un show sin precedentes.
Hay una historia mínima central, por ahí se pierde en medio de las acrobacias, en la que Mía busca a su enamorado, un trapecista. La danza de amor en las alturas de los dos artistas es una de las secuencias más sublimes por la unión de música y belleza física y coreográfica. Notable. Sin embargo, por un momento, el espectador pierde de vista al enamorado, que fue capturado por los “malos”, y este hecho hace desaparecer la mínima hilación que, para quienes tenemos canas, nos remite a la maravillosa “Lilí” de hace 40 años.
Lejos de evitar el entorno técnico, muchas veces Adamson, el realizador, dejó que se entreviera el backstage, aunque sutilmente. Por lo que en secuencias donde una gigantesca tabla se eleva casi a 90 grados nos permite ver la destreza de sus bailarines, trenzados en la lucha de dos facciones de guerreros. Por momentos, la cámara se ubica a nivel de la tabla y la sensación es que transcurre así, es decir, a nivel del mar. Cuando otra cámara se aleja, observamos que se produce con la tabla inclinada. Si bien los artistas tienen arneses, la ductilidad para sostenerse en ese plano es sencillamente increíble. Pero real!
La música de Benoit Jutras tiene muchos matices buscados a través de diferentes instrumentos solistas, en especial, un violoncello. Es tocante, emotiva, profunda. Es un hallazgo del film. No hay parlamentos, apenas unos muy pocos, que ayudan a ubicar, especialmente sobre el final, a Mia en el camino hacia el amado. Mientras tanto, asistimos a un homenaje a Elvis Presley y un círculo de arena que se “traga” literalmente a los personajes para llevarlos a ellos y a nosotros a una laguna donde se vivirá otra experiencia visual y artística fascinante.
El espectáculo visual es potente aunque con hilación más que endeble. La riqueza visual es insuperable y allí se nota la mano de James Cameron (hay varios videos en Youtube que nos cuentan cómo se realizó). Es difícil calificar a un film que no es narrativo de manera convencional sino que su narración está dada por las secuencias de acrobacias, luchas y la generación de mundos virtuales plagados de medusas y trapecios. Por eso, invitamos a una función especial del Cirque du Soleil, donde hay varios argentinos trabajando, y a vivir un momento de éxtasis visual sin buscarle la quinta pata al gato, o sea, la hilación. Disfrute de los cuadros acrobáticos y no intente saber nada más!
Elsa Bragato
MAGIC-MIKE
De Steven Soderbergh. Con CHanning Tatum, Alex Pettyfer, Cody Horn, Matthew MacConaughey, entre otros. Duración: 110 minutos.
REGULAR.  STREAPPERS, EXCESOS, Y LA BÚSQUEDA DE UNA VIDA NORMAL
Pudo ser un film diferente, ahondando en la vida de los streappers y sus problemáticas existenciales. Fuera de las calientes noches donde muestran sus estupendos físicos frente a enloquecidas mujeres, tienen algo más: la vida familiar y la búsqueda de un trabajo que los ayude a vivir. Es el caso de Mike Lane, el Magic Mike del título, a cargo de Channing Tatum quien, hasta hace poco, trabajó como streapper o bien como bailarín nudista en un club. El encuentro con un amigo al que lleva al club y las reuniones plagadas de droga del dueño (Matthew McConanghey, un muy buen actor destinado a productos clase B, films romanticones en su mayoría, o éste, donde muestra la vileza humana). Pero se enamoró de Brooke (Cody Horn), una relación que tendrá idas y venidas. Hasta aquí algo del argumento. El film pudo ser mucho más, aprovechando la ex vida del protagonista.  Luego del auspicioso comienzo, queda en lo mismo. Se “retuerce” en los mismos hechos que van in crescendo, la droga, los dealers, el sexo fácil. No hay mayor profundidad. La cámara de Soderbergh se desliza desde el escenario donde los jóvenes se desnudan a sus fiestas diurnas y los excesos. No hay búsqueda de la psicología de los personajes sino un fugaz retrato de un estilo de vida a raíz de un trabajo poco común. La música es chillona y no colabora muchas veces en tratar de entender algo más. Tampoco parece haber sido la intención del afamado director. No nos convenció pero reconocemos que puede tener público joven y una razonable taquilla. Será un “Soderbergh” pero hay que decir que se quedó en la periferia de los personajes.
Elsa Bragato

lunes, 25 de febrero de 2013

PREMIOS OSCAR 2013

ACTOR DE REPARTO
Christoph Waltz
CORTO ANIMADO
Paperman
PELÍCULA ANIMADA
Valiente
CINEMATOGRAFÍA
Claudio Miranda, Life of Pi
EFECTOS VISUALES
Life of Pi movie
VESTUARIO
Anna Karenina movie
MAQUILLAJE/PEINADO
Les miserables movie
CORTOMETRAJE
Curfew movie
CORTO DOCUMENTAL
Inocente movie
DOCUMENTAL
Searching for sugar man movie
PELÍCULA EXTRANJERA
"Amour"
MEZCLA DE SONIDO
Les miserables movie
EDICIÓN DE SONIDO
La noche más oscura/Skyfall
ACTRIZ DE REPARTO
Anne Hathaway
EDICIÓN/MONTAJE
Argo movie
DISEÑO DE PRODUCCIÓN
Lincoln movie
MÚSICA
Michael Danna 
CANCIÓN
Skyfall (por Adele)
GUIÓN ADAPTADO
Chris Terrio
GUIÓN ORIGINAL
Quentin Tarantino (Django Unchained)
MEJOR DIRECTOR
Ang Lee
MEJOR ACTRIZ
Jennifer Lawrence
MEJOR ACTOR
Daniel Day-Lewis (tercer Oscar)
MEJOR PELÍCULA
(Desde la Casa Blanca, copresentó la Primera Dama
Michelle Obama junto a Jack Nicholson desde el Dolby Theatre)
Argo