JUEVES 9 DE JULIO DEL 2026
CRÍTICAS DE ALGUNOS ESTRENOS NACIONALES E INTERNACIONALES
LOS CAMINANTES DE LA CALLE. Se previó su estreno la semana pasada, por lo
que nos remitimos a la crítica de la semana pasada ya publicada.
Es justo aclarar para nuestros amigos lectores que este tipo de idas y
vueltas en los estrenos nacionales surge de la intervención estatal en el Cine
y el INCAA en especial. Se perdió el listado completo de estrenos semanales
nacionales.
Elsa Bragato
DOS PIANOS
Dirección y acción de Arnaud Desplechin. Cinematografía de Pablo Guillhame,
Mùsica de Gregoire Hetzel. Con Francois Civil, Nadia Tereszkiewicz, Charlotte
RampLing, Hipolito Girardot, Alba Gala Bellup, entre otros. Duración: 116 minutos.
XXX- ENTRE CONCIERTOS Y AMORES
El realizador Arnaud Desplechin plantea un melodrama poco habitual en las
demás cinematografías uniendo música, infidelidad, pasión. Centra la acción en
un pianista que regresa a su ciudad para reencontrarse con su mentora, Elena
(Charlotte Rampling). Elena desea dejar por edad y cansancio los conciertos y
tiene reservado ese lugar a su discípulo, Mathías Vogler (excelente Francois
Civil). El regreso de Mathías no lo encuentra en su mejor estado de ánimo sino
que su alma aun está atravesada por dolores y desengaños del pasado. Sin
embargo, sigue el mandato de Elena hasta que este presente, donde parece
retomar su camino profesional, se ve casualmente interceptado por un niño en un
parque que es idéntico a él cuando era pequeño, algo que corrobora con una foto
de su niñez. Y empieza a buscar a su primer gran amor, Claude (bella Nadia
Tereszkiewicz). Cuando la encuentra, el desencuentro trastoca el alma de
Mathías, discuten, se aman, y recupera al hijo que le fuese negado por Claude
cuando estuvieron juntos clandestinamente.
Desplechin trabaja con un protagonista al que somete a un doble
sufrimiento: el de su pasión por la música que se ve tan entorpecida y su amor
por Claude y el hijo que descubre. Es decir, el realizador profundiza en las
vicisitudes de la vida humana: lo cotidiano, lo familiar, puede ser un ariete
en la vida de un artista, trastocar su carrera porque resulta casi imposible
desentenderse de lo que se vive en un hogar con la ceremonia de subirse a un
escenario.
Sabe mostrar esa dicotomía espiritual que existe, que es común aunque no
habitual en muchos artistas: el drama de una familia destruida conviviendo con
la responsabilidad profesional. Dónde se hace pie, de qué manera. ¿Puede un
mecenas con sus imposiciones que el discípulo se centre en el arte alejándose
de los problemas de su corazón?
La película duele porque Francois Civil dota a su personaje de ese matiz
melodramático a través de una gestualidad verosímil, honesta. Difícil separar
la figura del actor del personaje, logro tanto de Civil como del director y su
marcación.
La fotografía es rica, colorida, trabaja en interiores y exteriores
fluidamente, es una narración clásica que apela al desarrollo de sus personajes
de la manera más explícita posible, mostrándolos en sus debilidades, en sus
cotidianeidades, en sus fortalezas y en sus desesperaciones. Amor y música en
un film francés que no defrauda.
Elsa Bragato
TRES NOCHES AL AÑO
Dirección de Juan Alejandro Cassareto. Guion de Julia Bastanzo Paximada.
Edición de Juan Guzmán Bonavento. Mùsica de Julio Manuel Vázquez, Duración de
70 minutos. Misiones, Argentina.
XXX- RESCATE DE UNA PASIÓN: EL CARNAVAL
A “Tres noches al año”, como cualquier documental donde se trabaja con
entrevistados, hay mirarlo de pe a pa y luego sacar algunas conclusiones sobre
su realización.
Cassareto toma cuatro localidades de la provincia de Misiones (Concepción
de la Sierra, Apóstoles, San Javier y San Ignacio) que, de un tiempo a esta
parte, transformaron sus vidas al encontrar en la realización del Carnaval, con
sus ropajes y carrozas especiales, un motivo de ingresos y esencialmente una
pasión de vida. Se entrevistaron más 20 de personas que van ofreciendo sus
respectivos puntos de vista, o sea por qué esta actividad les da sentido a sus
vidas. Incluso hay un testimonio opuesto a tanto trabajo para esta singular
festividad: un sacerdote, representando a la comunidad del rito ortodoxo, no
comprende el afán de estas poblaciones por el Carnaval. Pero ellos, sus
habitantes, lo dicen con claridad: es una pasión. Cómo nació esa pasión? ¿Por proximidad con Brasil, por ejemplo? No
parece ser el caso. Una de las entrevistadas lo explica: debían encontrar una
ocupación para sus hijos; allí, en esos pueblos, no hay pubs ni lugares de
reunión para los jóvenes. Los mayores les encontraron un quehacer: el Carnaval.
Las chicas comenzaron a bordar y armar los trajes mientras que los varones
buscaron instrumentos, aprendieron a tocarlos, ensayos y arreglos musicales de
los que más saben de música y, de ser posible, agregar otro instrumento el año
siguiente. De a poco, este objetivo sano para dar una ocupación a los más
jóvenes se transformó en un medio de vida y en una pasión. Muchas veces, las
intendencias que se encargan de las luces y sonidos, tienen un presupuesto
acotado y no llega dinero a los bolsillos de las comparsas. Pero esto no amedrenta
a nadie.
En verdad, el documental describe la vida cotidiana de cuatro pueblos para
los que el Carnaval no es pecado sino alegría y trabajo durante todo el año. Se
esfumará tanto esfuerzo en tres noches. Pero valieron la pena porque todos
reconocen que son felices cumpliendo este objetivo.
Cassareto elabora bien el plan narrativo sin explicaciones sino hurgando
con la cámara en el pleno accionar de la gente, en los lugares donde trabajan,
y los entrevista de manera espontánea, en sus casas, en sus trabajos. Es un
vivo retrato de qué es el Carnaval para estos cuatro pueblos a través de una
descripción puntual y completa planteada sobre un hilo narrativo sin pausas.
Nota de Redacción: el carnaval no se reconoce como tal antes del 1200. Se
atribuye su creación a las fiestas paganas de los griegos y romanos, por
ejemplo, a las del Dios Baco. Existían entonces festividades plenas de
descontrol y alimentación prohibida como ser la carne. También se indica que
“Carnem-vale” refiriéndose a la prohibición de comer carne puede ser uno de los
orígenes del nombre mientras que otros estudiosos lo dan a “carrus navalis”.En
síntesis, es una fiesta pagana en la que se consume todo lo prohibido por la
Iglesia Católica a partir del llamado “miércoles de ceniza” que marca el
período de introspección previsto ante de la Semana Santa.
Elsa Bragato
TRIAL
Dirección y guion de Ernesto Aguilar. Con Clara Kovacic, Lara Lusnich
Augusto Olcese, Antonio Mayans, entre otros. Fotografía de Leandro Díaz del
Campo, Edición de Martín Senderowicz, Música de Ernesto Aguilarm Duraciòn: 72
minutos. Coproducción de Argentina y España. Presentada en el Festival
Internacional de Cine de Terror de Sitgez, España.
XXX – TERROR ERÓTICO EN UN FILM SANGRIENTO
La producción cinematográfica de Eduardo Aguilar, que presentó un film la
semana pasada, es abundante, siempre con bajo presupuesto, tres o cuatro
actores y su propia imaginación apoyada por sus conocimientos musicales y
cinematográficos. En este caso, toma elementos del llamado “cine erótico
europeo” de los 70 sin caer en los excesos de entonces. Nos cuenta en Trial
(significa Juicio en inglés) la vida de Wendy que está muy bien casada, es
feliz pero tiene pesadillas que la remiten a un pasado oscuro, de sectas,
violaciones y hasta del nacimiento de una hija. No sabe si es cierto o no. A su
esposo le miente su nombre, siendo el real Tarria. Estos sueños espantosos
tienen como epicentro a una adolescente que luego se sumará a la historia de la
protagonista hasta de manera incestuosa.
El film està hablado en inglés, con precisión y claridad. Las actuaciones
son buenas dentro de lo que el género exige. Por ejemplo, la protagonista,
Clara Kovacic se maneja a la perfección con el idioma sajón. Su pareja está a
cargo del actor Augusto Olcese quien tendrá un crecimiento exponencial en la
trama. Recordemos que estamos hablando de terror erótico por lo que todo se
orienta hacia las sectas y la necesidad de ver sangre.
El manejo del hilo narrativo que propone Aguilar es, en este caso, muy
bueno. Es correcto decir que sus personajes adolecen de cordura, están
encerrados en círculos de gran malignidad. Ciertamente la protagonista Tarria
tiene mucho que mostrar a través del personaje, así como su esposo, el muy
eficiente Olcese, sumándose todos a un increscendo maléfico que inunda la
historia con una base de banda sonora trabajaba con instrumentos electrónicos,
constante, sin ser estridente, pero machacona.
La fotografía sobresale por sobre cualquier otro aspecto. Es minimalista
por lo que se ve pero tiene encuadres y un manejo del color realmente
excelentes. En definitiva, los elementos que construyen esta historia son
siempre los mismos: sectas, violaciones, sangre por doquier, velas que iluminan
tétricamente, cuerpos desnudos, y, en todo caso, un elogio a la muerte no
natural. En nuestro caso, la repetición de clishés, aunque estén muy bien
filmados, no nos resulta atractivo y nos deja poco sabor. Aguilar en esta
oportunidad no se privó de nada.
Elsa Bragato
TRES NOCHES AL AÑO
Dirección de
Juan Alejandro Cassareto. Guion de Julia Bastanzo Paximada. Edición de Juan
Guzmán Bonavento. Mùsica de Julio Manuel Vázquez, Duración de 70 minutos.
Misiones, Argentina.
XXX- RESCATE DE UNA PASIÓN: EL CARNAVAL
A “Tres noches
al año”, como cualquier documental donde se trabaja con entrevistados, hay
mirarlo de pe a pa y luego sacar algunas conclusiones sobre su realización.
Cassareto toma
cuatro localidades de la provincia de Misiones (Concepción de la Sierra,
Apóstoles, San Javier y San Ignacio) que, de un tiempo a esta parte,
transformaron sus vidas al encontrar en la realización del Carnaval, con sus
ropajes y carrozas especiales, un motivo de ingresos y esencialmente una pasión
de vida. Se entrevistaron más 20 de personas que van ofreciendo sus respectivos
puntos de vista, o sea por qué esta actividad les da sentido a sus vidas.
Incluso hay un testimonio opuesto a tanto trabajo para esta singular festividad:
un sacerdote, representando a la comunidad del rito ortodoxo, no comprende el
afán de estas poblaciones por el Carnaval. Pero ellos, sus habitantes, lo dicen
con claridad: es una pasión. Cómo nació esa pasión? ¿Por proximidad con Brasil, por ejemplo? No
parece ser el caso. Una de las entrevistadas lo explica: debían encontrar una
ocupación para sus hijos; allí, en esos pueblos, no hay pubs ni lugares de
reunión para los jóvenes. Los mayores les encontraron un quehacer: el Carnaval.
Las chicas comenzaron a bordar y armar los trajes mientras que los varones
buscaron instrumentos, aprendieron a tocarlos, ensayos y arreglos musicales de
los que más saben de música y, de ser posible, agregar otro instrumento el año
siguiente. De a poco, este objetivo sano para dar una ocupación a los más
jóvenes se transformó en un medio de vida y en una pasión. Muchas veces, las
intendencias que se encargan de las luces y sonidos, tienen un presupuesto acotado
y no llega dinero a los bolsillos de las comparsas. Pero esto no amedrenta a
nadie.
En verdad, el
documental describe la vida cotidiana de cuatro pueblos para los que el
Carnaval no es pecado sino alegría y trabajo durante todo el año. Se esfumará
tanto esfuerzo en tres noches. Pero valieron la pena porque todos reconocen que
son felices cumpliendo este objetivo.
Cassareto
elabora bien el plan narrativo sin explicaciones sino hurgando con la cámara en
el pleno accionar de la gente, en los lugares donde trabajan, y los entrevista
de manera espontánea, en sus casas, en sus trabajos. Es un vivo retrato de qué
es el Carnaval para estos cuatro pueblos a través de una descripción puntual y completa
planteada sobre un hilo narrativo sin pausas.
Nota de
Redacción: el carnaval no se reconoce como tal antes del 1200. Se atribuye su
creación a las fiestas paganas de los griegos y romanos, por ejemplo, a las del
Dios Baco. Existían entonces festividades plenas de descontrol y alimentación
prohibida como ser la carne. También se indica que “Carnem-vale” refiriéndose a
la prohibición de comer carne puede ser uno de los orígenes del nombre mientras
que otros estudiosos lo dan a “carrus navalis”.En síntesis, es una fiesta
pagana en la que se consume todo lo prohibido por la Iglesia Católica a partir
del llamado “miércoles de ceniza” que marca el período de introspección
previsto ante de la Semana Santa.
Elsa Bragato
ALGUNOS ESTRENOS INTERNACIONALES
1) MOANA, de Thomas Kall. Disney. Cuanta la historia de
Moana que quiere devolverle a su pueblo la prosperidad y se aventura fuera de
su isla junto al poco querido semidios Maui. El título en Europa es Vaiana por
una razón comercial (Moana es el nombre de un producto cosmético). La
realización es fantástica visualmente mientras que el texto nos lleva al bien y
el mal, como siempre. La niña quiere ayudar a su pueblo mientras, por distintas
circunstancias queda unida al semidios malvado. Pero aquí no hay que mirar
mucho con quién se està sino ayudar al pueblo ano sucumbir ante un océano que
cobra una vida especial.
2) EVIL DEAREN LLAMAS, de Sebastien Vanicek. Es una franquicia que agrega un producto más. Una viuda decide buscar consuelo con sus suegros, pero lejos està de imaginar que no será una familia normal sino infernal.Se enfrentará a monstruos, personas endiabladas capaces de descuartizar, de pulverizar cuerpos humanos, cortar manos, sin que medie respiro para el espectador. Obviamente es un film para amantes del género porque quienes no lo son se van a sentir muy incómodos. Es el subgénero llamado “slasher” y tanto gore no siempre es fácil de digerir. Como dijimos, para fanáticos. Es además un producto de la saga Evil Dead Rise (2023), terror sobrenatural gore.