JUEVES 7 DE MAYO DEL 2026.-
(Se ofrecen los títulos previstos de estreno. Pero esto no asegura que a
último momento se cambie el cronograma de exhibiciones)
UNA Y MIL VECES
(se estrenó el miércoles 29 de
abril)
Dirección de Ernesto Fontàn. Guion del mismo Fontán junto a Marcos Coria y
Bruno Scarponi. Fotografía de Bruno Scarponi, Mùsica de Juan D’Eramo. Duración:70
minutos.
XXXX – RECUPERANDO LA MEMORIA SOBRE LA REVOLUCIÒN SANDINISTA
El 19 de julio de 1979 se derrocó a la brutal y sanguinaria dictadura de
Anastasio Somoza en Nicaragua. Nadie sabe, muy pocos recuerdan, que hubo una
brigada de 50 uruguayos, u “hermanos orientales”, que formó parte de la lucha
armada contra el dictador. He aquí este
muy buen documental de Fontán que rescata ese momento histórico. Resulta un
material atrapante por las historias que los sobrevivientes de esa brigada dan
frente a cámaras, entre ellos Guillermo Romano, Víctor Estradet, Ernesto Souto,
Fernando Mazzeo, Miguel Angel Ortiz, algunas de las esposas de estos
luchadores, sin olvidarse de Marcos Couteris, que falleció en combate.
Muchos empezaron en las universidades para luchar contra la falta de
democracia que, por momentos, se observaba en el Uruguay, para pasar luego al
grupo Tupamaros. O sea a la clandestinidad. Por sobre las luchas, todos
coincidieron en que iban hacia el real “patio de atrás” de los Estados Unidos,
siendo el Caribe una zona muy sensible para el paìs del Norte. Nicaragua no
escapó a esta designación y tuvo las consecuencias de la intervención solapada
de los Estados Unidos. Muchos de estos combatientes, entre un vino, un mate y
un asado, recuerdan que fueron a la vez exiliados de su propio país una vez que
asumió la última dictadura, que fue parte del llamado Plan Cóndor u Operación
Cóndor, plan sistemático para combatir el comunismo en América Latina durante
la llamada Guerra Frìa que duró hasta 1980. Chile fue el primer país en caer
bajo las consignas de la “escuela de Chicago” luego le siguieron, Paraguay y
Uruguay y nuestro país. Todo orquestado. Un golpe a sangre y fuego para imponer
el liberalismo a ultranza que hoy se vive con ese mismo rigor de los 70 pero
con vendepatrias en los gobiernos de falsos “guantes blancos”. Es decir, al
luchar en Nicaragua contra una dictadura brutal sintieron que tambièn lo hacían
por su propia patria, la República Oriental del Uruguay.
El documental se filmó para rescatar a ese grupo de uruguayos combatientes
porque ni siquiera el propio pueblo lo sabe. A nivel cinematográfico,
encontramos solidez narrativa, una cámara inquieta que no se queda sobre
determinados rostros o paisajes, sino que es ágil, que recorre, que se mueve,
dando fluidez a la narración. Y es también un relato en sí mismo sólido, con
inserts muy valiosos de la época, porque el relato de los sobrevivientes no
tiene fisuras ni titubeos. Todo se confabula para transformarlo en un muy buen
documental que rescata un fragmento de la historia de las Américas, siempre
luchando por la libertad de sus pueblos.
Elsa Bragato
EL GRAN ARCO
Dirección y guion de Stephane Demoustler, Fotografía de David Chambille,
Mùsica de Olivier Marguerit, edición de Damien Maetraggi, basada en la novela
“La grande arche”, de Laurence Cossè, con Claes Bang, Sidse Babett Knudsen,
Xavier Dolan, Swann Arlaud, Miche Fau. Duración: 105 minutos. Francia.
XXX – UN HECHO REAL QUE CONMOCIONÓ A FRANCIA
“El gran arco” viene precedida de altos y bajos en la crítica
internacional, si bien logró premios en rubros técnicos en los César,
nominaciones en el festival de cine Francés en nuestro país, en el de Londres,
siendo el film de clausura de la Selección Oficial del festival de Gijón. A
partir de estos elementos, se podría decir que estamos frente a una obra
maestra que desarrolla un hecho real: el pedido del presidente Francois
Mitterrand en 1983 de realizar un Gran Arco de la Defensa a través de un
concurso internacional. Lo gana un joven arquitecto danés que solo ha
construido su casa y varias iglesias entre católicas y protestantes. Se
sorprende por ganarlo y esta sorpresa sacude también al gabinete de Mitterrand:
¿quièn lo conoce? A partir de este momento, con sagacidad cinematográfica, el
director Demoustler logra una suerte de documental trabajado como relato
clásico, parsimonioso, un paso a paso en la ejecución de este gran arco que,
dada su ubicación, puede tapar el Arco de Triunfo de París, un icono de la
Ciudad Luz, y ensuciar la visual de la Torre Eiffel Es decir, el proyecto,
ideado en una maqueta a partir de datos de la realidad, choca con la realidad
misma. Mitterrand no quiere perder esa vista de París, pero también quiere el
Arco de la Defensa (en la vida real, el 14 de julio de 1989 el presidente
Mitterand inauguró el Gran Arco de la fraternidad en el barrio llamado de la
Defensa, de París).
El valor del film, por sobre el caso real, está en el tratamiento del
personaje que encarna Claes Band como arquitecto danés: hay en él pesadumbre y
complejidades espirituales e intelectuales, sus ilusiones parecen frustrarse
ante una realidad que supera su maqueta, y en definitiva, es el artista que
sufre las presiones del medio político y social, alcanzando excelentes matices
en su interpretación. El danés representa a ese sector de artistas que, aunque
se le reconocen todas las virtudes, son castigados con ninguneos de toda
índole. Es el artista que sufre por su obra, aunque el director matiza con
secuencias donde sobresale la sátira al pedido presidencial y otras de gran
ironía a las pretensiones políticas.Puede aburrir, puede agobiar por la
lentitud, pero es un film especial, una fusión entre una narración clásica con
un documental, sin que se vean sus costuras. Es un film para quienes están relacionados
con el arte y para quienes aman el cine detallista, puntilloso y bien realizado
como es este caso.
Elsa Bragato
CUATRO ESTRELLAS
Dirección de Pablo Stigliani. Guion de Ulises Puiggrós. Con Ulises
Puiggrós, Romina Escobar, José Sesán Ana Celentano, Mila Jaimes, María Fernanda
Callejón y la presentación de Vera Peinado. Arte de Mirella Hoikman.
Duración:80 minutos.
XXX – CONMOVEDOR RELATO SOBRE CUATRO MUJERES O CUANDO LA VIDA SE ENCARA
DESDE EL CORAZÓN
La historia de “Cuatro estrellas” está ubicada en la década del 90 en un PH
del barrio de Constitución. Y nos retrata la vida de cuatro prostitutas que han
logrado formar una suerte de familia donde impera la ternura, entre ellas, una
mujer trans (soberbio trabajo de Ulises Puiggrós) que canta en un
cabaret y luego ejerce la prostitución. Para quien esto suscribe es un film
sobre la prostitución por varias escenas explícitas de sexo. Aunque hay que
reconocerle otro tono: el clima de resiliencia, de ternura, que existe entre
las cuatro, una de ellas muy jovencita que esconde un secreto a revelarse con
la aparición de la excelente Ana Celentano (algo así como nuestra Juliette
Binoche). De las cuatro quedarán tres porque una morirá supuestamente por
exceso de droga. El dolor las invade y también una cuota de traición cuando
Marcela (Callejón) se va del PH para trabajar en la prostitución VIP.
En verdad, el director Stigliani toma el texto de Puiggrós y lo encara
desde el mejor lado: la capacidad de unirse de cuatro personas que no son
familia pero tienen necesidad de una. Se comprenden, generan un clima de hogar.
Si bien es una historia sobre marginales, Stigliani no se queda en ese concepto
sino que bucea en el corazón de estas mujeres, la que esconde un gran secreto,
la que traiciona por necesidad, las que aceptan sus destinos. No parece haber
salida salvo el que ellas mismas se puedan dar. Es la familia sustituta, la que
no es de sangre la que las ayuda a vivir y sobrevivir en una ciudad de furia,
sin posibilidades laborales, durante un período donde el país se puso en venta
y se olvidó de la gente. Destacamos el trabajo de Puiggrós en el rol de la
cantante trans, papel que pudo llevarlo a la exageración pero que estilizó con
una cuidada interpretación. Finalmente, “Cuatro estrellas” tiene el mérito
tanto del director Stigliani como del mismo Puiggrós en calidad de guionista de
plasmar el lado humano, o sea, el darse cuenta de que la verdadera vida se
encara desde el corazón.
Elsa Bragato
EMI
Dirección y guion de Ezequiel Enriquez Mena. Con Benicio Mutti Spìnetta,
Sofia Palomino, Alejandro Scaravelli, Miriam Odorico, Mara Bestelli, Luis
Ziembrowski, entre otros. Fotografía de Gustavo Schiaffini, Arte de Betania
Cappato, Vestuario de Macarena Pazos, Montaje de Ezequiel Enriquez Mena y Pablo
Riera, mùsica Original de Luciano Supervielle. Duración: 93 minutos.
^Productoras Rita Cine y El cielo Cine.
XXX – LA FAMILIA COMO EJE DE LA HISTORIA
La propuesta de “Emi”, protagonista encarnado por Benicio Mutti Spinetta
(dos apellidos que lo lanzan por el buen camino del arte) es la reconstrucción
de la vida personal de este joven cuyo nombre es título del film. Vive con sus
padres, es homosexual aceptado por sus seres queridos, y trabaja en un taller
de reparación de motos. El film produce intriga desde el comienzo porque, si
bien Emi, de lindísimos 18 años, es parco y serio, da que pensar que su alma y
su corazón van por otros caminos.
El realizador Enriquez Mena nos sorprende. Por un lado, Emi tiene padre y
madre, pero adoptivos, por lo que hay algo en él que lo inquieta y lo obliga a
buscar lo verdadero, a los padres biológicos.
El error de concepción del tema es no plantearlo desde el inicio. Como la
mayoría del cine nacional actual, es secuencial, no hay un clima general que
desde el comienzo nos indique la angustia que tiene Emi, sino que tenemos que
amoldarnos, como espectadores, al paso a paso de la historia hasta descubrir
algo que hace cambiar el espíritu de Emi y, por consiguiente, tendrá
consecuencias en el hogar de sus padres,
o sea las personas que lo criaron.
La cuestión que, en alguna nota, ha planteado el director Enriquez Mena
sobre dónde está la familia, si acaso debe ser solo la biológica o bien está en
la que uno se va armando a lo largo de la vida, se contradice con su guion.
Emi, su protagonista, busca lo biológico porque es un atavismo del que no puede
escapar nadie. La necesidad la marca la consanguinidad, y esto es ineludible.
Emi lo demuestra.
Desde el punto de vista narrativo, el film cuenta con un largo plano
secuencia donde el protagonista va en moto con otra persona, solo los detiene
un semáforo, pero no corta la ubicación de la cámara que continúa con el mismo
tipo de toma.
Es un film parsimonioso, depende del enorme carisma de Benicio Mutti
Spinetta, porque recae sobre él el peso de la historia. El resto actúa en
planos secundarios. Ciertamente, tiene una hechura fílmica de solidez narrativa
incuestionable que permite seguir los pasos de Emi aunque su vida parezca
transcurrir sin sobresaltos. Hay que indagar en su mirada o esperar el
desenlace para empezar a comprender que la película trata de algo más que la
mera descripción de un tiempo en la vida del protagonista, tan parco y serio:
es su búsqueda personal de la familia biológica. Aunque no se ofrezcan más
explicaciones que este hecho, es suficiente para darle entidad al núcleo
familiar en el que vinimos al mundo por sobre las personas que vamos sumando a
nuestro propio universo social.
La familia biológica, la aceptación de la homosexualidad, fueron bases para
que la Asociaciòn de Cronistas de cine le otorgara el máximo galardón en la
Competencia Oficial de Argentina del reciente BAFICI.
Elsa Bragato
SUEÑOS DE OSLO
Dirección y guion de Dag Johan Haugenud. Con Ella Overbye, Selome Emnetu,
entre otros. Fotografía de Cecilie Semec, Música de Anna Berg. Una joven
estudiante, Johanna, se enamora de su profesora mucho mayor que ella. Va
escribiendo en una especie de diario íntimo sus sensaciones, la necesidad de
amarla. Se arma algo así como un “catálogo sobre la sexualidad” y el sexo que
la crítica indica como algo muy personal de Dag J. Haugenud. Estos escritos,
más algunas escenas que indican cierto acercamiento entre las partes, son
descubiertos por la mamá y la abuela de la joven. ¿Se pueden publicar o
simplemente son el descargo de la jovencita? ¿Hay posibilidad de concretar
tanto deseo? El guion se pierde en muchas disquisiciones sobre el sexo, las
diferentes sexualidades, pero ciertamente se está mostrando la necesidad de
concretar una relación lésbica.