PANTALLAZOS (CRÍTICAS DE BRAGATO Y PIERRE)

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jueves, 18 de agosto de 2011

EL PLANETA DE LOS SIMIOS, COWBOYS & ALIENS, VIUDAS, CERRO BAYO, ESTRENOS DE CINE 18 DE AGOSTO




JUEVES 18 DE AGOSTO DEL 2011.-
Hay seis estrenos, cuatro de ellos son nacionales. No comentamos dos documentales a saber: Mosconi, de Lorena Riposati, y Ceremonias de barro, de Nicolás Di Guisto. Pero decimos que los documentales argentinos son fantásticos siempre.
CERRO BAYO
De Victoria Galardi. Con Adriana Barraza, Inés Efrón, Verónica Llinás, Nahuel Pérez Biscayart, Marcela Kloosterboer, Adela Gleijer, entre otros. Duración: 86 minutos.
BUENA.  COMEDIA DRAMÁTICA SOBRE LA GENEROSIDAD Y LA AVARICIA ENTRE HERMANOS
Estamos frente a la segunda película de Victoria Galardi. La primera fue “Amorosa Soledad”, que tuvo muy buena aceptación, siendo su protagonista Inés Efrón.
Oriunda de Villa La Angostura, la directora tiene la escenografía natural de la zona como telón de fondo previo a la erupción del volcán Puyehue; sin embargo, optó por trasladar el meollo argumental a la puja entre varios familiares sobre una herencia o cantidad de dinero interesante.
Está por comenzar la temporada de esquí en el pueblo al pie del Cerro Bayo y las primeras nevadas generan gran expectativa. Sin embargo, quedan como telón de una historia familiar en tono de comedia dramática. La matriarca decide suicidarse después de haber ganado en el Casino. Antes de tomar la decisión, esconde el dinero debajo de la lápida de la tumba de su marido, en el cementerio del lugar. Su suicidio no se concreta y queda en estado de coma mientras a su alrededor surgen los subtemas basados en la avaricia y la generosidad de sus hijos, entre hermanos.
Un elenco formidable de actores encarnan las diferentes apetencias del ser humano en el seno familiar, que es, en definitiva, la búsqueda que encara Victoria Galardi al meter su cámara en el alma de los personajes y encontrar las razones de sus apetencias económicas. Verónica Llinás regresa desde Buenos Aires porque necesita el dinero para pagar deudas; Nahuel Pérez Biscayart es el nieto que quiero probar suerte en Europa; Guillermo Arengo compone al yerno que maneja una inmobiliaria y sueña con un lote que pertenece a su suegra, la estupenda Adriana Barraza (Babel, Amores Perros); ésta,  a su vez, es la hija que piensa en ayudar a sus familiares con ese dinero. Inés Efrón compone a otra descendiente joven que escapa a todas las normas: su afán es tener un orgasmo porque está convencida de que así logrará un semblante bello para competir con la más bella del pueblo, a cargo de Marcela Kloosterboer.
El guión es puntilloso, tiene un armado prolijo, tal como es el estilo de Victoria Galardi. El entramado general de la narración es demasiado lineal, si bien Galardi logra el objetivo de hacernos transitar por cada historia personal sin que se produzca un desbande argumental. No es poco logro. Pero se siente que estamos frente a una acuarela agradable y no frente a un óleo de apasionados colores, cuando esta última paleta habría sido la que realmente pintara las pasiones ocultas de estos hijos tan ambiciosos. Por ahí quedó algún cabo suelto como el del nieto que sabe, sin mayor explicación, dónde la abuela escondió el dinero que ganó en el Casino. Con una breve secuencia de dos tomas se habría solucionado este bache que es importante para cerrar el relato.
No obstante estas apreciaciones, es una película agradable de ver. Además, por cada entrada vendida se donarán 3.50 pesos a la fundación que se encarga de la reconstrucción de Villa La Angostura. A este objetivo solidario le añadimos la larga carrera por festivales que tuvo el film, elegido para las secciones oficiales de Biarritz, Cinemanovo de Bélgica, Festival de Toulouse, de Roma, entre tantos otros, logrando el Premio Otra Mirada de TVE y del Jurado a la mejor película en Cinemacity de Serbia.
Carlos Pierre
VIUDAS
De Marcos Carnevale. Con Graciela Borges, Valeria Bertuccelli, Rita Cortese, Martin Bossi en su debut cinematográfico. Música de Javier Herrlein. Duración: 100 minutos.
BUENA. DUELO ACTORAL ENTRE DOS MUJERES Y UN MISMO DRAMA
Marcos Carnevale es el mismo director de la memorable Elsa y Fred, de la tremendamente tierna Anita (no valorada lo suficiente ni por público ni por crítica), así también como el mismo realizador de la pálida Tocar el Cielo. Hombre fogueado en la televisión, Carnevale imprime ese timing de la pantalla chica por momentos a la pantalla grande, con demasiados planos y contraplanos y ubicando el peso narrativo en las protagonistas más que en la historia en sí.
Dos mujeres se enfrentan sin haberlo querido. Elena, a cargo de Graciela Borges, no tiene hijos, una buena carrera como directora de documentales, y un buen pasar. En medio de una filmación, recibe un llamado desde un sanatorio y allí encuentra a su marido muriéndose, acompañado por una mujer joven. Descubre que lAdela (Valeria Bertuccelli) es la amante y espera un hijo, el que ella no pudo darle.
Las dos mujeres son obligadas, de alguna manera, por el difunto a convivir bajo un mismo techo. Aquí aparece Martín Bossi en el personaje del extravagante mucamo de Elena. Y es en el seno de este acomodado hogar donde ambas mujeres librarán la batalla de aceptarse, de conocerse, de enfrentar una realidad para la que no habían sido preparadas.  Es aquí donde Carnevale alcanza aciertos al otorgar desarrollo a los personajes de las actrices, incluyendo a una estupenda Rita Cortese en calidad de asistente de Elena, y a Martín Bossi, como el mucamo travesti que aporta cuotas de humor.
Redescubrimos a Graciela Borges, que enamora a la cámara siempre que está frente a ella, que conoce los íntimos recursos del cine y los hace suyos. Así como encontramos a Valeria Bertuccelli sólida pero con parlamentos que suenan verborrágicos y poco claros por una dicción que debe mejorar. Está actuando frente a Graciela Borges y, aunque Bertuccelli esté fogueada en el cine, con buenos trabajos, hay diferencias. Borges compone con ductilidad diferentes papeles y aún con su personalidad tan definida le imprime a cada personaje algo especial que los va distinguiendo. En el caso de Bertuccelli, encontramos una actuación demasiado natural que nos recuerda a tantos otros personajes que hizo (joven pero de carrera larga en la pantalla grande).
Poco importa el final luego de este duelo de actrices entre las que el público tendrá que optar o no. El énfasis está en el desarrollo de este forzado encuentro y en lo que produce en ambas mujeres, con diferentes objetivos de vida, una con todo a su favor, la otra peleando por un lugar en el mundo. Es un buen film, difícil de encuadrar en comedia dramática solamente, por momentos es más comedia, por momentos es más drama. Pero cumple el objetivo del director de contarnos una historia provocativa, diferente, que toma una de las aristas del vasto universo del amor. En definitiva, depende de cómo la historia nos llegue al corazón, nos conmueva, nos movilice, que de eso se trata el arte en general.
Carlos Pierre

COWBOYS & ALIENS
De Jon Favreau. Con Harrison Ford, Daniel Craig, entre otros.  Música de Harry Gregson Willliams. Duración: 118 minutos.
MUY BUENA. MIX DE WESTERN Y CIENCIA FICCIÓN ALTAMENTE EFECTIVO
Antes de ingresar a la sala uno se pregunta si verá a James Bond en acción, recordando la excelente Casino Royale con el inglés Daniel Craig o bien asistirá a una secuela de Indiana Jones con el fantástico Harrison Ford. Suena extraño hablar de un western donde los “aliens” aparecen. El respeto a los cánones del género ha sido la base fundamental para que esta narración audiovisual sea un gran entretenimiento de principio a fin sin caer en situaciones sin salida o absurdas.
El “quid” está en el personaje de Daniel Craig, que perdió la memoria  al aparecer tirado en un terreno árido de Arizona en 1873 llevando un grueso aro en su brazo izquierdo que en determinados momentos se acciona, lanza luces y se transforma en poderosa arma. Harrison Ford es el ganadero de la zona, un hombre impiadoso que será sacudido por las experiencias que vivirá, especialmente cuando un estruendo poderoso trae consecuencias terribles como la muerte de sus animales.
La búsqueda del origen de los extraños sucesos en el Oeste irá dirigiendo los intereses de unos y otros, a veces enfrentados en balaceras inútiles, otras tratando de aunar esfuerzos para determinar el origen de tantos daños materiales. Hay una mujer que desvela al personaje Jake Lonergan, a cargo de Craig, que está en la piel de Olivia Wilde, y que es otro elemento clave de la historia.
No hay 3D, lo que ayuda a que este film sea realmente un western si bien los “malos” a perseguir y aniquilar son “aliens” y no humanos. Todos, los “raros” y los humanos, tienen avidez por el oro de la zona. Se verá de qué manera y cómo debe replantearse la lucha contra seres feroces, feos como siempre, ya conocidos, pero bien ubicados en la trama.
Los aliens son el objetivo, por lo que se ha tenido el buen tino de no incluirnos al comienzo para permitir el desarrollo del western en sí, la llegada del forastero, qué busca, la matanza de los animales, si hay o no cuatrerismo, cómo enfrentarse a un personaje que busca la ley, unirlo o no cuando se descubre que el mal está fuera del alcance de los humanos. Todos elementos confluyentes en el argumento que transforman este raro mix en un atrapante western, con mucha acción obviamente sobre el final.
Nos atrapó, nos pareció original, nos gustó que no se hubiese utiizado una tecnología 3D para contarnos una historia de este género. Los “aliens” de Hollywood son siempre iguales, feos con ganas, con múltiples tecnologías insólitas para el siglo XIX. Si nos atenemos a la historia de los pueblos antiguos, fuimos visitados por estos seres cósmicos. Así que la idea, si queremos buscarle una quinta pata al gato, también tiene raíces en la historia de la Humanidad. Muy entretenida.
Elsa Bragato
EL PLANETA DE LOS SIMIOS (R) EVOLUCIÓN
De Rupert Wyatt. Con James Franco, Freida Pinto, Tom Felton, Andy Serkis, John Lithgow, entre otros. Duración: 105 minutos.
MJY BUENA. LA MANIPULACIÓN GENÉTICA EN UN FILM CONMOVEDOR
Armar el comienzo, o sea la precuela, de la saga El Planeta de los Simios, fue una tarea difícil porque ya estaba todo dicho (ver al final el listado de los films sobre los simios). Muy acertadamente, se combinó la manipulación genética con la transformación de los simios en símiles de los humanos, dotándolos de sentimientos y competitividad cognitiva con nuestro género (aquí abrimos todos los interrogantes que ustedes quieran).
El disparador argumental es el científico Will  Rodman, a cargo de James Franco (coconductor de los últimos Oscars y nominado por su actuación en “127 horas” en esa entrega), quien trabaja en una empresa de medicamentos e investiga un virus que podría detener el Alzheimer que padece su padre, a cargo del talentoso John Lithgow. Una malograda conferencia sobre los avances alcanzados determina la matanza de los simios, con excepción de un recién nacido que Will lleva a su hogar. Allí lo entrena y observa su desarrollo intelectual. Al mismo tiempo, trata a su padre con el virus que está investigando y logra efectos, al comienzo, muy prometedores.
El simio, César, alcanza un desarrollo de su inteligencia que resulta temible y abre muchas preguntas. ¿Qué pasaría si los simios fuesen educados como los humanos?  ¿Existiría competencia, habría comunidad de sentimientos, se podría convivir? César es llevado a un sitio especial donde otros simios esperan ser trasladados al centro de investigación, y allí comienza a utilizar sus conocimientos que profundiza a favor de su especie. He aquí otro aspecto importante del film que conmueve: la opresión que ejerce el ser humano sobre los otros reinos, la intolerancia al avance del otro, la petulancia de creerse el centro del mundo por haber desarrollado habilidades que a los simios le son negadas por ser objeto de estudios.
Muy lejanamente se puede pensar en el origen del SIDA, tal como nos fue contado en los 80: un experimento que salió mal. Un antídoto que pasó d e los simios en experimentación a los humanos por un error… humano. La vacuna que investiga Will y que ha quedado en manos de la farmacéutica inescrupulosa saldrá de sus cauces por un error humano, con consecuencias imprevisibles, siempre tremendas para los simios, como para los humanos que son alcanzados por este error.
Hay aspectos muy interesantes del film que hacen a su factura: en principio, se utilizó la técnica que Cameron desarrolló para Avatar, especialmente a través de la llamada “perfomance capture”, que tiene un actor por antonomasia desde la época de El señor de los anillos: Andy Serkis, el “Gollum” de la saga de Peter Jackson y su actual asistente de dirección en El Hobbit. Sin la capacidad histriónica de Serkis, la creación de César, el simio entrenado y objeto de experimentación con la vacuna antialzheimer, habría sido imposible. Con la técnica de “Avatar” se pudo interactuar en escenarios naturales, donde ocurren los hechos (la bellísima ciudad de San Francisco y su famoso Golden Gate): el actor tiene una serie de sensores en su cuerpo que son capturadas por las computadoras, por lo que pudo moverse en medio de otros actores en diferentes locaciones (antes de “Avatar”, este tipo de “captura de movimientos” se hacía en estudios; el actor, aislado de las escenas, era incorporado a las mimas con tecnología). Su rostro y su físico son “rellenados” posteriormente por un equipo técnico altamente calificado;  así surgió César en este caso. Así también vemos la expresión humana de sus ojos, que son los ojos de Serkis (aunque los simios transmiten sentimientos sin necesidad de equipos técnicos).
Otro actor que va a llamar la atención es Tom Felton, que pasó del Draco Malfoy de Harry Potter y sus ocho films (o siete, el último dividido en dos) a componer al cuidador malvado de los simios encerrados para ser deportados a centros de investigación.
El film no solo entretiene sino que conmueve en muchas secuencias y nos obliga a repensar en la supremacía del ser humano y en su manipulación para evitar que otros animales como nosotros puedan hacernos sombra. Conmueve el personaje de John Lithgow, que encarna sin desbordes a un sesentón afectado por Alzheimer, conmueve la relación simio-ser humano que nos remite a la relación con los animales a diario, conmueve el mensaje. Y deja abierta la posibilidad de recrear la saga que comenzara con Charlton Heston. La narración audiovisual no cae en puntos muertos, no hay subhistorias que no cierren, todo va concluyendo como uno siente que debe ser. La recomendamos porque nos llevamos una sorpresa muy grata.
N. de R.: 1) El planeta de los simios, 1968; 2) Más allá del planeta de los simios, 1970; 3) Escape del planeta de los simios, 1971; 4) La conquista del planeta de los simios, 1972; 5) La batalla del planeta de los simios, 1973; 6) El planeta de los simios, 2001.-
Elsa Bragato